La UE alerta de pretexto ruso para posible escalada militar
La Unión Europea (UE) condenó ayer el uso de armamento pesado y el bombardeo “indiscriminado” de zonas civiles en el este de Ucrania, y alertó sobre “acontecimientos escenificados” que puedan usarse de pretexto para una posible escalada militar.
“La UE condena el uso de armamento pesado y el bombardeo indiscriminado de zonas civiles, que constituyen una clara violación de los acuerdos de Minsk y del derecho internacional humanitario”, indicó el alto representante de la UE para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, en una declaración en nombre de los Veintisiete.
Según dijo, la Unión elogia “la postura de moderación” de Ucrania frente a las “continuas provocaciones y esfuerzos de desestabilización”.
Recordó que la “acumulación masiva” de fuerzas armadas de Rusia en Ucrania y sus alrededores sigue siendo “motivo de gran preocupación”, e instó a Moscú a “reducir la tensión mediante una retirada sustancial de las fuerzas militares de la proximidad de las fronteras de Ucrania”.
Borrell aseguró que esta escalada ahora se ve “agravada por el aumento de las violaciones del alto el fuego a lo largo de la línea de contacto en el este de Ucrania en los últimos días”.
En ese sentido, dijo que la UE apoya la propuesta del representante especial de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europea (OSCE) de convocar una sesión extraordinaria del Grupo de Contacto Trilateral (TCG) a fin de “calmar las tensiones actuales”.
El jefe de la diplomacia comunitaria recalcó que la UE está “extremadamente preocupada” porque “los eventos escenificados, como se señaló recientemente, puedan usarse como pretexto para una posible escalada militar”.
Aseguró que la UE “también está presenciando una intensificación de los esfuerzos de manipulación de la información para apoyar tales objetivos”.
“La UE insta a Rusia a participar en un diálogo significativo, en la diplomacia, mostrar moderación y reducir la escalada”, enfatizó.
PUTIN PRESIDE MANIOBRAS DE FUERZAS NUCLEARES RUSAS
El líder ruso, Vladímir Putin, presidió ayer unos ejercicios de las fuerzas nucleares rusas en una demostración de fuerza en medio de la tensión entre Moscú y Occidente por la crisis en Ucrania.
“Las tareas de los ejercicios de las fuerzas de disuasión estratégica se cumplieron plenamente, todos los misiles alcanzaron los objetivos designados”, señaló el Kremlin en un comunicado.
En el marco de las maniobras actuales, las fuerzas rusas también dispararon misiles balísticos intercontinentales “Yars” y misiles de crucero “Iskander”.
Mientras, desde aguas del mar de Barents un submarino nuclear ruso de la flota del Norte realizó un lanzamiento del misil balístico del modelo “Sinevá”.
Estos ejercicios, según Rusia, fueron planificados con antelación con el objetivo de comprobar el estado de preparación de la dirección militar, las unidades de lanzamiento, las tripulaciones de los buques portamisiles, así como verificar la fiabilidad de las armas estratégicas nucleares y convencionales del arsenal ruso.
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aseguró el viernes que las maniobras de las fuerzas nucleares no tienen que alarmar a Occidente, puesto que se trata de un entrenamiento “bastante regular” y se ha notificado a diferentes países a través de varios canales.























