No hay control suficiente
El Consejo de la Magistratura es el ente fiscalizador del Órgano Judicial de Bolivia, también dentro sus atribuciones está el seleccionar, controlar a jueces y personal de apoyo para que realicen sus actividades en los distintos juzgados del departamento.
De acuerdo a los entrevistados, esta instancia de control no estaría realizando una buena labor al momento de detectar irregularidades y sobre todo hechos de corrupción.
Una queja muy común por los litigantes es la mala atención que reciben por parte de algunos funcionarios. “Es como si nos hicieran un favor, tenemos que esperar sus ganas de atender y de paso lo hacen de mala manera”, comentó Rosa Ovando, mientras esperaba la copia de un expediente. Es muy común oír este tipo de comentarios en los juzgados del Tribunal Departamental de Justicia de Cochabamba.
El exrepresentante Distrital de Consejo de la Magistratura, Marco Hinojosa, mencionó que se realizan controles de oficio a los juzgados de la capital para ver el actuar de los funcionarios, pero admitió que se tienen algunas dificultades para inspeccionar las casas judiciales de las provincias. Sobre el tema disciplinario, el analista Antonio Rivera considera que el Consejo de la Magistratura se convirtió en una especie de “comisaria de jueces”, donde son buenos con unos y estrictos con otros, por lo que no habría un control suficiente y claro en los juzgados.
Martha Saavedra pide también que se realicen verdaderas evaluaciones a los jueces y personal, para que el mejor elemento continúe desempeñando sus funciones.
Según el acuerdo 073/2017 del Consejo de la Magistratura, en el departamento de Cochabamba se retiraron de sus cargos a 18 jueces de distintas materias porque éstos presentarían procesos disciplinarios y en algunos casos penales.
“Antes, jamás se escuchaba que jueces fueran suspendidos por alguna irregularidad”, manifestó Hinojosa, mostrando que ésta sería una muestra clara del por qué es cuestionado el trabajo del Consejo de la Magistratura en los juzgados de Cochabamba.

























