Dustin Hoffman cumplió 80 años
Caracterizado por el aire tímido pero encantador con el que maravilló en su papel de “The Graduate” (“El graduado”, 1967), Dustin Hoffman, ganador de dos Óscar, cumplió ayer 80 años con el honor de estar considerado como uno de los mejores y más singulares actores de su generación. A lo largo de su trayectoria, el protagonista de otros filmes memorables como “All The President’s Men” (1976) y “Rain Man” (1988) no ha destacado por ser un galán carismático o un héroe invencible, sino que ha construido su estrellato por representar, precisamente, todo lo contrario: el hombre dubitativo y temeroso que se mira en el espejo del baño y no tiene muy claro qué piensa de sí mismo.
Hoffman tuvo su primera conexión con el séptimo arte le llegó a través de su padre, que trabajaba como técnico en el estudio Columbia. La juventud de Hoffman, que siempre se ha definido como un mal estudiante comenzó la carrera de Medicina y también quiso ser pianista, pero finalmente se decantó por la interpretación. Con esa idea se mudó en los años 60 a Nueva York, donde el circuito teatral alternativo del Off-Broadway le premió con sus primeros papeles mientras se curtía en la exigente escuela Actors Studio y compartía amistad y penurias de aspirantes a intérpretes con Gene Hackman y Robert Duvall.
La vida de Hoffman dio un vuelco cuando el director Mike Nichols le escogió para interpretar a Ben Braddock, el confundido joven que se convertía en el objeto de seducción de la señora Robinson (Anne Bancroft) en “The Graduate”. A partir de ahí, se convirtió en una cara muy conocida y solicitada del cine
Casado durante casi cuarenta años con Lisa Gottsegen, tras finalizar su primer matrimonio con Anne Byrne.






















