Monica Bellucci homenajeada
Tras más de un cuarto de siglo actuando, la italiana Monica Bellucci se mostró segura de haber confirmado que es más que una cara bonita, al recibir ayer un homenaje a su trayectoria en el Festival de San Sebastián.
La estrella que ha brillado tanto en el cine de autor como en Hollywood, dijo tener todavía “mucho que aprender, pero la misma pasión por lo que hago”, en una rueda de prensa previa a la gala de entrega del premio Donostia en San Sebastián (norte de España).
“Me siento muy honrada y emocionada de recibir este bello premio, el Donostia, en un festival que respeto tanto en un país al que amo”, dijo, al hacer repaso de una trayectoria en la que ha sido “hermoso ver el afecto, amor y respeto” hacia ella.
Tengo casi 53 años y sigo trabajando, creo que no es por mi belleza”, estimó Bellucci.
Pese a no haber alcanzado igualdad con los hombres ni en el cine ni en otros campos laborales, las mujeres hoy en día “se respetan más a sí mismas, son diferentes que sus madres”, se congratuló Bellucci. Afirmando que es difícil elegir un papel favorito ya que con todos “se aprende”, destacó no obstante la “Malèna” de Giuseppe Tornatore, que le abrió importantes puertas para trabajar en mercados fuera del italiano, o la joven Alex de “Irreversible”, el polémico filme de Gaspar Noé.
Comenzó como modelo hasta que en 1990 debutó en “Vita con figli” de Dino Risi. Desde entonces, ha hecho más de un centenar de películas de amplio registro, en las que ha sido desde la María Magdalena en “La pasión de Cristo” de Mel Gibson, Perséfone en la serie “Matrix”, la chica Bond en “Spectre” o una vampiro en “Drácula” de Francis Ford Coppola.


















