Melania Trump, una “cenicienta” moderna en la Casa Blanca
EFE, AFP Y GLAMOUR
El 9 de noviembre Melania Trump pasará a la historia como la Primera Dama no nacida en Estados Unidos. Esa hermosa mujer de mirada impostadamente intensa tiene 46 años y es la tercera esposa del magnate devenido político. Pero su biografía es toda una caja de sorpresas y tanto su pasado como su forma de ser la convierten en un personaje muy interesante y bastante especial. ¿Creías que era poco más que una cara bonita? Conoce las razones por las que la nueva primera dama de los EEUU no es nada convencional.
1. La infancia de Melania Trump
Melania Trump nació hace 46 años en la entonces Yugoslavia socialista como Melanija Knavs, hija de Amalija, una sastre empleada en una factoría local, y de Viktor, un miembro del Partido Comunista esloveno, algo que niega el equipo de campaña de Trump, un empresario multimillonario y acérrimo enemigo de esa ideología.
“Siempre tuvo talento para el dibujo y las manualidades. Tuvo siempre algo especial, de persona sofisticada, con buenos modales y discreción”, asegura Mirjana Jelancic, una amiga de juventud que asegura que apenas ha cambiado desde su época de juventud. Cuenta que fue muy buena alumna, agradable y bienintencionada, que vestía de forma informal pero con mucho estilo.
El renombrado fotógrafo esloveno Stanislav Jerko, que descubrió a Melania y la lanzó al mundo de las “top models”, asegura a Efe que “de ella sólo puede decir cosas buenas”. Gracias a él empezó la carrera de una modelo cuya imagen acabaría apareciendo en la portada de revistas como Vanity Fair, Vogue o Elle.
“Cuando la veo hoy en la televisión, me parece que sigue muy hermosa, una belleza ahora americana. Lo que sí, no tiene ese brillo adentro que debería emanar una mujer. No sé por qué”, comenta Jerko.
2. Una modelo que habla 5 idiomas
Sus orígenes humildes no impidieron que Melania fuera una estudiante muy aplicada. Melania habla esloveno, inglés, francés, serbio y alemán. Eso sí, nunca terminó sus estudios superiores, abandonó la Universidad de Ljubliana solo un año después de haber comenzado para continuar su carrera como modelo.
3. ¿Una Primera Dama que ha posado desnuda?
Con 16 años comenzó a trabajar como modelo en Eslovenia e incluso fue la Modelo del Año en una importante publicación de su país, Jana. En 1996 se instaló en Nueva York para desarrollar su profesión después de haber pasado por Milán y París y, como sucede con muchas de sus compañeras, posó completamente desnuda para algunos fotógrafos. Nada demasiado escandaloso pero las imágenes siguen circulando por la red.
4. Apoya las políticas de inmigración de su marido, aunque ella misma es extranjera
Donald Trump quiere librar a su país de lo que él llama bad hombres, limitar el acceso de inmigrantes y blindar las fronteras. Paradójicamente, si su hoy mujer intentase trabajar en Estados Unidos bajo su mandato lo tendría muy complicado. Melania obtuvo su Green Card y es ciudadana estadounidense desde 2006, un año después de su matrimonio. Con las políticas de inmigración de Trump la joven eslovena que prueba suerte en la moda lo mismo no hubiera podido pasar allí más que unos meses antes de volver a su país.
5. Inicialmente no quería salir con Donald Trump
Quizá algunos malpensados crean que no hay nada más atractivo que un multimillonario y algo mayor para una joven modelo europea sin mucho éxito. Pero Knauss no lo tenía tan claro y, si bien conoció a Donald en 1998 (cuando él aún estaba casado con Marla Maples, por quien había dejado a Ivana Trump) al principio no quería saber nada de él. Es más, cuando al fin comenzaron su relación fue ella quien la rompió meses después para luego reconciliarse. Parece que Melania no estaba muy segura de su futuro con él.
6. Apenas tiene relación ya con su país de origen
Hace años que Melania no pasa por Eslovenia. Es más, nunca ha visitado su país natal con Donald Trump y éste solo ha estado allí para recoger en su avión privado a los padres de su esposa, que pasan largas temporadas en Nueva York con ellos.
La última vez que tuvo contacto directo con Eslovenia fue poco tiempo después de casarse, cuando ella y su recién estrenado marido hicieron una donación de 30.000 dólares a un hospital de Ljubliana. Sin embargo, en general, en Eslovenia no hay demasiado entusiasmo por la nueva “first lady” que parece haberse olvidado de sus orígenes y menos aún por su esposo, que se percibe como un político de ultraderecha que los desprecia.
7. Su cambio de estilo
Es obvio que el rostro de Melania ha cambiado desde que diera sus primeros pasos ante las cámaras hasta convertirse en Primera Dama. Aunque ella ha negado haberse sometido a intervenciones o incluso haber utilizado bótox, sí que sorprende que su piel haya alcanzado los 46 años con tanta tersura. En cualquier caso, lo que sí queda claro es que ha pulido su estilo de manera que nada tiene que ver con aquella joven eslovena que llegó a las Américas.
Ni siquiera tiene mucho que ver con la mujer que se casó hace poco más de una década con Trump, con aquel inefable vestido de novia lleno de diamantes. Ha dejado de teñirse el cabello en tonos oscuros, ahora lleva un sutil balayage que suaviza sus gestos, apenas usa maquillaje y ha reducido sus joyas a su impresionante anillo de compromiso. Además, ha conseguido convertirse en una mujer muy elegante: si bien los discursos de su marido solo encuentran críticas negativas, sus looks reciben siempre las mejores notas. ¿Podríamos decir que el estilo de Melania es el único acierto de la campaña republicana?
8. El secreto de su matrimonio
Muchos se preguntarán cómo se puede ser feliz al lado de un hombre xenófobo y con unas cuantas acusaciones de abusos a sus espaldas. “Tenemos baños separados”, contaba ella en una entrevista, como el secreto de su matrimonio. Además de este detalle tan doméstico, parece que los Trump se complementan a la perfección y forman el matrimonio republicano y multimillonario ideal. Ella es bella, inteligente, discreta, buena madre y una esposa amantísima pero que no interviene en los negocios de su marido y su presencia solo es física en su carrera política (no intelectual). Él declaró en una ocasión que se levanta muy pronto y trabaja hasta muy tarde así que no tiene tiempo de llegar a casa por la noche y tener problemas maritales, de manera que Melania no se los proporciona.


























