¿Cómo surgir desde las cenizas?
INFOBAE
Si bien la familia del Chapecoense sigue envuelta en la tristeza y la angustia por la catástrofe, la realidad marca que el dolor deberá hacerse a un lado para reconstruir un club que, prácticamente, deberá ser refundado.
La institución cumple un rol fundamental en el ámbito deportivo de Chapecó, que apenas supera los 200.000 habitantes, por lo que la necesidad sobrepasa las urgencias de una simple escuadra de fútbol.
Existen varios casos previos de clubes que lograron resurgir, luego de haber sufrido catástrofes similares.
Alianza Lima
El 8 de diciembre de 1987, el club peruano perdió a 16 futbolistas, cinco miembros del cuerpo técnico y cuatro dirigentes, en un vuelo de regreso desde Pucalipa que terminó en el mar de Ventanilla, donde el piloto, fue el único sobreviviente.
Alianza Lima era líder de la liga peruana, pero pudo salir adelante gracias a la solidaridad de sus rivales Sporting Cristal, Sport Boys y Deportivo Municipal, que le cedieron jugadores sin cargo. Además, Teófilo Cubillas, una de las grandes figuras del fútbol, volvió de su retiro para vestir los colores del Alianza.
Sin embargo, la principal ayuda provino desde Chile. El club Colo-Colo donó cuatro futbolistas y a partir de allí nació una amistad entre ambas parcialidades que aún se mantiene.
El torneo continuó. Alianza fue local en los 12 partidos siguientes de la etapa regular pero no consiguió el título, aunque logró la clasificación a la Copa Libertadores. Con el paso del tiempo, el club se recuperó y al día de hoy ya obtuvo cinco títulos locales, desde aquella tragedia.
Green Cross
El pequeño club de Chile sufrió un accidente fatal que marcó el inicio del fin. El equipo había ascendido en 1960 a la máxima categoría y 1961 disputó la Copa Chile. Tras quedar eliminado, cuando volvía a Santiago el 3 de abril el avión se estrelló contra el cerro Las Ánimas y todos sus jugadores, cuerpo técnico y dirigentes, fallecieron.
Fernando Jaramillo, quien se desempeñaba como subtesorero del Banco Central de Chile, asumió como presidente del Green Cross, pero empeoró la situación. Para sanear el problema económico tomó ilegalmente 64.000 escudos (moneda chilena de esos años) del Tesoro Nacional.
En 1961, cuando intentaba huir hacia la Argentina, Phillip fue arrestado y condenado a 12 años de cárcel, junto a otros directivos del club.
Inmerso en una crisis futbolística y económica el equipo descendió a la segunda, en 1963 regresó a primera. Pero Santiago había abandonado al Green Cross para alentar a otros clubes de la capital, por lo que la escuadra se mudó a Temuco para fusionarse con un club local y crear el Club de Deportes Green Cross.
En 1984, 23 años después del accidente, la institución pasó a llamarse Club Deportes Temuco y Green Cross quedó grabado para siempre en la memoria del fútbol chileno.
LA TRAGEDIA DE VILOCO
El 26 de septiembre de 1969 el avión que transportaba al plantel del equipo boliviano partió desde Santa Cruz de la Sierra y se estrelló en la localidad de Viloco, provocando la muerte de 74 personas incluidos 16 jugadores del club.
Aquella tragedia desembocó en una especie de selección local que vistió los colores de The Strongest. Varios clubes locales, incluido Bolívar, su clásico rival, le entregaron jugadores para conformar su plantilla. Además, Boca Juniors, de Argentina, le entregó dos juveniles y el San Pablo de Brasil le prestó a todo su equipo, para disputar un partido amistoso.
Por su parte, Flamengo y Fluminense jugaron un partido para recaudar fondos y la Conmebol le transfirió 20.000 dólares para financiarse.
De esta manera, The Strongest, como su nombre lo indica, se hizo fuerte y consiguió el bicampeonato de la liga local ganándose el apodo de “Los Mártires de Viloco”.
Torino resurgió
Eran los mejores de Europa. Con cinco títulos consecutivos de Serie A, invitados a disputar amistosos por los clubes más importantes del planeta y siendo la base fundamental del seleccionado italiano, sólo un avión pudo detenerlos. El 4 de mayo de 1949, cuando regresaban de Portugal, la aeronave se estrelló contra la montaña de Superga debido a las condiciones meteorológicas y no dejó sobrevivientes. Fueron 31 los muertos, de los cuales 18 eran futbolistas.
A pesar de que aún restaban cuatro fechas para el final de la liga, los clubes acordaron otorgarle el título al Torino y jugar las jornadas restantes con los planteles de las categorías inferiores. Además, varios equipos adoptaron el color granate como homenaje y colaboraron económicamente con la reestructuración. Al año siguiente la Selección de Italia viajó en barco a Brasil para disputar la Copa del Mundo.
RECUPERACIÓN
¿Qué les queda a los sobrevivientes?
INFOBAE
Volver a nacer. Salir con vida de un accidente aéreo en el que murieron 71 personas es prácticamente lo mismo que resucitar. En la tragedia del Chapecoense, donde fallecieron 19 futbolistas, hubo tres jugadores que lograron sobreponerse a la fatalidad: el portero Jackson Follman, el defensor central Helio “Neto” Zampier y el lateral izquierdo Alan Ruschel.
Los tres se encuentran internados en distintos hospitales de Medellín.
Sin embargo, el foco está puesto sobre el futuro de los jugadores: viajaron con el sueño de disputar la final de la Copa Sudamericana, pero hoy ni siquiera saben cómo seguirán sus vidas.
Jackson Follman, a los 24 años, lamentablemente deberá decirle adiós al fútbol profesional, a quien se le amputó el pie izquierdo y felizmente no fue necesario quitarle el otro pie.
El lateral izquierdo Alan Ruschel fue sometido a dos cirugías en la columna. Corrió riesgo de quedar parapléjico, pero dio batalla y “sus movimientos son normales en los brazos y las piernas”. Se espera que pueda reponerse y los médicos confirmarán con el tiempo si volverá a los terrenos de juego.
Helio “Neto” Zampier fue el último en ser rescatado, pero podría volver a jugar al fútbol. Si vuelve a ponerse la camiseta de Chapecoense, será reconocido como un símbolo.



















