Hamilton aniquila a la resistencia en China
Hay un rey que gobierna la Fórmula 1 con la delirante ambición de ser eterno. Lewis Hamilton domina a su antojo y nadie por detrás anda en condiciones de oponer una digna resistencia. En su palmarés, 75 victorias, la última ayer en China, donde la F1 cumplía 1.000 grandes premios. Mercedes cerró un tercer doblete consecutivo con el que iguala el mejor arranque de un equipo desde 1992 y con el que vuelve a dejar con un palmo de narices a Ferrari.
El tercer puesto de Sebastian Vettel debe interpretarse como un nuevo fracaso para la gente de Maranello, sin recursos para cuestionar el clamoroso dominio de sus adversarios. La presunta superioridad de su motor en las dos interminables rectas de Shanghái quedó en nada. Lo único que termina trascendiendo cada domingo es la rivalidad en su garaje.
Tras le pretemporada, ni siquiera Toto Wolff, jefe de las Flechas de Plata, hubiese podido imaginar este escenario tan favorable. Pleno de puntos con Valtteri Bottas asumiendo perfectamente su condición gregaria. Esta paz contrasta con el pulso interno de Ferrari, donde intentan contener a duras penas los intentos de rebelión de Charles Leclerc.
La próxima carrera es el domingo 28 de abril en el circuito de Baku, Azerbaiyán.