Desagravian a la Virgen del Socavón
Devotos de la Virgen del Socavón participaron ayer en los actos de desagravio a la imagen religiosa que fue representada en ropa interior por la artista Rilda Paco.
Los devotos salieron en procesión por las calles de su ciudad portando imágenes de la Virgeny se concluyó con una celebración religiosa en el Santuario del Socavón.
El gobernador orureño Víctor Hugo Vásquez dijo que la procesión y la misa fueron un “éxito” en la jornada que, a su juicio, fue “de reflexión y de arrepentimiento”.
“Los que hemos estado hemos reafirmado nuestra fe, nuestro respeto, nuestro cariño a nuestra Virgen del Socavón”, apuntó.
El desfile religioso fue presidido por el obispo de Oruro, Cristóbal Bialasik, además que se sumaron varios trabajadores de las instituciones públicas y privadas de la ciudad, además de jóvenes de colegios católicos, entre otros.
Asimismo, la actividad contó con el apoyo de la Gobernación de Oruro que instruyó “tolerancia” en unidades educativas e instituciones públicas.
La devoción a esta Virgen es la esencia del desfile del Carnaval de Oruro, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
La representación cuestionada muestra una silueta de la Virgen del Socavón sin rostro con una tanga roja, pantaletas o medias oscuras, un manto negro y el abdomen descubierto, a la que observan tres personajes del Carnaval que sostienen botellas de licor.
Rilda Paco, autora de la obra, explicó que el sentido de su dibujo tuvo la pura intención de desenmascarar a “los falsos devotos” y quiso mostrar en ella que todas las mujeres son vistas como objeto sexual. Además, explica que denuncia el desmesurado consumo de alcohol durante el Carnaval.
La pintura ocasionó que varias instituciones de Oruro amenacen con enjuiciarla, aunque se descartó esa posibilidad al considerar que la libertad de expresión está garantizada en la Constitución.
Por otro lado, Paco recibió el apoyo de varios artistas, periodistas y figuras públicas que acogieron su explicación y su obra.
ANÁLISIS
Jorge Komadina Rimassa. Sociólogo y analista político
La laicidad en cuestión
Al menos formalmente, Bolivia tiene un Estado laico cuyo principio es la separación radical entre la sociedad política y las iglesias. En la Constitución, el Estado no sólo reconoce la pluralidad religiosa, evita asumir una confesión particular como la creencia oficial y legítima. Aunque tardíamente, ya en el siglo XXI, esta disposición nos convierte en un Estado moderno.
No obstante, las repercusiones que han generado la polémica pintura de Rilda Paco demuestran que la laicidad es un enunciado vacío, pues el Gobernador de Oruro y su consejo departamental han declarado “tolerancia” para que funcionarios públicos asistan a un “acto de desagravio” a la Virgen del Socavón. Estos actos, y las amenazas que recibió la artista por parte de funcionarios públicos, cuestionan –una vez más– el principio de laicidad reconocido por la Constitución, y no sólo el derecho a libre expresión. Si realmente seríamos laicos, la adscripción religiosa, muy respetable por cierto, debería ser un asunto circunscrito a la esfera privada; el Estado no debe intervenir en este asunto, ni a favor ni en contra.
En mi opinión, a pesar de esos formalismos, a pesar de los discursos “progresistas”, el Estado boliviano (pero también la sociedad civil) sigue anclada en una cultura conservadora, profundamente.























