Jóvenes visionarios realizan proyectos que responden a las necesidades de la sociedad
Más de 110 estudiantes de la Escuela Militar de Ingeniería (EMI) desarrollaron 43 proyectos visionarios que responden a diversas necesidades de la sociedad en temas de tecnología, ciencia, alimentación, vivienda, medioambiente, salud e industria.
Realizaron un sistema que detecta y alerta de la somnolencia del conductor, desarrollaron un combustible ecológico, obtuvieron etanol de la caña de azúcar y fabricaron ladrillos ecológicos, estos son algunos de los proyectos ganadores de la "XV Expociencia Regional 2017" llevado a cabo el pasado viernes en la plaza de Las Banderas.
Los proyectos fueron desarrollados por estudiantes de Ingeniería: civil, sistemas, sistemas electrónicos, comercial y agroindustrial. Al mismo, se sumaron los de ciencias básicas, conformada por alumnos de los primeros semestres de las carreras antes mencionadas.
Hay tres equipos ganadores por carrera pero se sumará el de ciencias básicas, llegando a 21. Sólo los dos primeros ganadores de cada área participarán de la Expociencia nacional que se realizará en La Paz, en noviembre.
Detección de somnolencia
Ronald Córdova, Nataly Lizarazu y Ariel Acuña, de octavo semestre de la carrera de Ingeniería de Sistemas, obtuvieron el primer lugar con el proyecto "Sistema de detección de somnolencia en conductores".
El proyecto nació con la idea de reducir el riesgo y evitar los accidentes de tránsito que ocurren en el país a causa de que el conductor se duerme. Por ello, desarrollaron un sistema que detecta e identifica si le conductor está entrando a una etapa de somnolencia y, ante ello, alerta a través de una alarma. Con una cámara instalada en el vehículo, el sistema —a través de un algoritmo— identifica 68 puntos de la cara del conductor y en especial los ojos y el parpadeo que éste realiza. El sistema reconoce el parpadeo normal y el del estado de somnolencia. Si el sistema identifica que el conductor está en un estado de somnolencia, activará una alarma conectada a la radio del vehículo para alertar al conductor.
Este sistema, a parte de la programación y el uso de inteligencia artificial se basa en una placa de Raspberry Pi, una cámara, un cargador de cenicero y convertidor de voltaje.
Obtención de etanol a partir de la caña de azúcar
Con el objetivo de buscar alternativas a los combustibles fósiles (como la gasolina y el diésel) y reducir su consumo, Gerson Guzmán, Alan Siles y Cristian Melendres —estudiantes del cuarto semestre de ingeniería petrolera— desarrollaron el proyecto: Obtención de etanol a partir de la caña de azúcar (Diseño de una planta de combustible mixto).
Así, teniendo como principal materia prima a la caña de azúcar, el equipo desarrolló todo el proceso (obtención, fermentación, destilación y deshidratación) en laboratorio hasta lograr un etanol de 99,99 por ciento de pureza el cual puede ser usado en el parque automotor.
Explican que teniendo bastante caña de azúcar en el país e implementando una planta de combustible mixto se puede lograr reducir el consumo de gasolina o diésel. Asimismo, desarrollaron una maqueta que explica el proceso en escala industrial.
Combustible ecológico
Bajo la premisa de que "la energía no se crea ni se destruye, simplemente se transforma", el equipo conformado por Marco Espinoza, Ariel Claure y Marco Alvarez —estudiantes de segundo semestre de Ciencias Básicas— realizaron el proyecto "Combustible ecológico" e implementaron cocinas ecológicas a base de hidrógeno que pueden ser utilizadas en las unidades militares y en viviendas de escasos recursos.
Explican que el hidrógeno se encuentra en todas partes, pero la manera más pura de obtenerlo es a través del agua. Así, usando agua contaminada, soda caústica y aluminio, por medio de la electrólisis, lograron separar los átomos de hidrógeno y oxígeno del agua. El hidrógeno es el gas más liviano y al contacto con el oxígeno genera combustión, con lo cual lograron hacer funcionar una cocina.
El hidrógeno es inoloro, no contamina, no es tóxico, tiene alta eficiencia, larga duración y potencia, señalan los integrantes del equipo que lograron el primer lugar en ciencias básicas.
Ladrillos ecológicos
Ante la contaminación generada en Cochabamba por las ladrilleras, un grupo de estudiantes de Ingeniería Civil desarrolló un ladrillo ecológico de colocación no convencional denominado EMI Block.
Joel Arias, Roger Choque y Winer Ponce, de octavo semestre, obtuvieron el primer lugar con este proyecto.
EMI Block está compuesto de una mezcla de barro, cemento, ceniza y cascarilla de arroz. Está inspirado en el tradicional adobe y tiene la forma de los bloques de lego para unir un ladrillo con el otro, no necesita material (mortero) de adherencia. Tiene la misma resistencia que un ladrillo gambote.
Explican que un muro de metro cuadrado con ladrillo gambote cuesta unos 300 bolivianos (con impuestos), mientras que con EMI Block bordea 110 bolivianos, con impuestos.
Señalan que, cada cierta distancia, se colocan barras de acero para que rigidicen la estructura y esto impide que el muro ceda, se caiga o se desplace.
Además, otra particularidad de este ladrillo es que puede ser fabricado en el lugar, por lo cual se ahorra el transporte.
Alimento nutrimental funcional
Vivian Ledezma y James Jaimes, de octavo semestre de Ingeniería Industrial, desarrollaron un yogurt que tiene una parte prebiótica (funcional) y probiótica (microorganismos vivos) para la asimilación correcta de los nutrientes.
Su proyecto, "Alimento nutrimental - funcional a partir de residuos leguminosos (tarwi y yacón) destinado al consumo de los estudiantes de la EMI", les llevó a ganar el primer premio en su carrera.
Explican que nutrimental es aquel alimento que uno consume y es aprovechado en gran parte por el cuerpo. Al consumir las proteínas que el tarwi contiene como simplemente tarwi, el cuerpo no llega a aprovechar en gran cantidad esas proteínas. Entonces, a través de la aplicación de bífido bacterias que vuelvan al alimento funcional, van al mismo tiempo a coadyuvar a que esas proteínas sean asimiladas por el cuerpo. "Las bífido bacterias van a tener la propiedad de ir a plobar el tracto digestivo porque son pre y probióticas", señalan.
"Lo más importante del proceso es que nosotros los estamos volviendo nutrimental y funcional debido a que estamos implementando prebióticos (el yacón) y probióticos (sepas aisladas para la producción del yogur)", dicen.
Cañón electromagnético
En el área de Ingeniería de Sistemas Electrónicos, Luis Morales y José Aguilar, de cuarto semestre, desarrollaron un "Prototipo de un cañón electromagnético basado en las leyes de Faraday y Gauss".
El objetivo era reducir el costo de producción de los proyectiles y aumentar el alcance. Diseñaron proyectiles especiales en espiral, lo que les proporciona estabilidad durante el vuelo y mayor alcance durante su trayectoria.
Señalan que los resultados de este proyecto no sólo servirán para el área militar sino también en campos electromagnéticos y electroimanes como los trenes de alta velocidad, que lo que hacen es generar campos magnéticos de polos opuestos entre sus rieles, eso hace que éstos leviten y no exista una fricción, logrando que la velocidad sea mayor.
En el área Comercial, Oscar Escóbar, Paola Camacho y Vania Peñaloza, del décimo semestre, obtuvieron el primer lugar con el proyecto "Nivel de bancarización de las Entidades de Intermediación Financieras Bancarias de Bolivia y su relación con los principales indicadores de las actividades pasivas y activas de las mismas".
De los evaluadores
El jurado calificador tomó en cuenta ocho criterios para la evaluación: respaldo conceptual, originalidad, enfoque científico, pertinencia, utilización eficiente de los recursos, aplicabilidad y proyección, calidad de la presentación y evaluación del proyecto.
1º y 2º lugar de los proyectos ganadores de cada carrera participarán de la Expociencia nacional que se desarrollará en la ciudad de La Paz, en noviembre
INVESTIGACIÓN E INNOVACIÓN EN EL PAÍS
"La universidad es un elemento fundamental, un factor clave para el desarrollo de ciencia y tecnología en el país", comenta el coronel Iván Omonte Sejas, director de la Escuela Militar de Ingeniería (EMI) filial Cochabamba.
Explica que los actores fundamentales: la empresa privada, las empresas públicas y las universidades, se tienen que conjuncionar para que haya ciencia, investigación e innovación tecnológica en Bolivia.
"Lamentablemente, estos tres actores no están articulados", señala Omonte. "Es necesario que, particularmente, la empresa privada mire al interior de las universidades, justamente por el tema de factibilidad para el financiamiento de los diferentes proyectos", dijo.



















