Comer pensando
No se trata de vegetarianismo, ecologismo, ni de una ideología, sino de simplemente empezar a preguntar, como consumidor, de dónde vienen los alimentos que comemos, si están elaborados de una forma ambientalmente respetuosa, con ingredientes saludables, éticamente y con un precio justo tanto para el productor como para el comprador.
Es una opción, la de la comida consciente. En el mundo ya es tendencia y en Bolivia todo un movimiento que se basa en tres principios básicos del llamado “slow food” (contrario a “fast food”): bueno, limpio y justo.
Está formado especialmente por jóvenes que se movilizan, en prácticamente toda la cadena de producción, para promover el consumo responsable y la producción ética y ambiental de los alimentos.
El consumo consciente encontró en la reciente polémica por la información a medias y tergiversada de la leche importada Pura Vida, una oportunidad para instar a los bolivianos a replantearse sus formas de consumo. “Informémonos sobre lo que comemos, busquemos alternativas, apoyemos a productores locales, cuestionemos las publicidades, analicemos los verdaderos intereses de las grandes corporaciones. Organicémonos… ¡necesitamos saber y decidir qué comemos!”, era el mensaje de @comidaconscientepicc en Facebook, la página del Movimiento de Comida Consciente en La Paz.
Los Tiempos se contactó con este movimiento paceño que tiene ramificaciones en todo el país, con La Kasa Muyu en Cochabamba, una comunidad que vive bajo las reglas del consumo consciente, y también con la cochabambina Biotienda SolTierraLuna para hablar sobre sus experiencias y cuán conscientes estamos los bolivianos sobre lo que comemos.
De pequeño a grande
Nicole Szucs, del Movimiento de Comida Consciente La Paz, contó que el grupo surgió en 2012 como una pequeña iniciativa que ahora es grande. Hoy se ha extendido a varias regiones del país y está presente en todo el ciclo de la alimentación, desde la producción y transformación, hasta la comercialización.
Para Szucs, en el país hay más gente con información sobre cómo tener una comida más consciente y producción ética.
Una de las ramas importantes del movimiento es promover un consumidor activo desde lo individual y colectivo para responder a casos como el de la leche Pura Vida.
“Por un lado, el consumidor activo desde lo individual, debe informarse, ver los ingredientes de los productos que compra, dónde se han producido, quiénes los han producido y elegir lo mejor para su salud, la economía local y el medio ambiente”, explicó.
En tanto, el consumidor activo desde lo colectivo, debe estar organizado y reclamar, por ejemplo, al Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag) que mejore las normas. “Los estándares que tenemos en Bolivia son muy bajos, en qué otras cosas estará pasando lo mismo que con Pura Vida y no sabemos”, indicó Szucs. “Incluso en algunos productos que dicen que son orgánicos y naturales resulta que no lo son, son puro marketing”, agregó.
En ese afán de reclamo colectivo, el Movimiento de Comida Consciente trabaja en frenar los transgénicos en Bolivia, que actualmente están ejerciendo una fuerte presión en los cultivos tradicionales de maíz.
Vida en comunidad
La Kasa Muyu es una comunidad en Cochabamba que vive junta bajo las reglas del consumo consciente. Una experiencia colectiva que además ofrece a la gente opciones saludables de alimentos y trabaja con comerciantes de La Cancha para que mejoren la calidad de sus productos.
Paula Mariaca, paceña y comunicadora que llegó para vivir en la comunidad —siempre abierta para el que quiera—, explicó que la línea de trabajo y herramienta económica de La Kasa Muyu es la comida consciente. También el estilo de vida. Aunque el movimiento no es sinónimo de vegetarianismo, en la casa no se come carne, no se consume cosas de supermercado, ni se compra gaseosas.
Inicialmente ofrecían alimentos en la casa, cada jueves, en una campaña que se denominó “Jueves de comida consciente”.
Ahora la Kasa Muyu optó por un enfoque más productivo para que la gente que quiera pueda ofrecer sus productos orgánicos a través de la comunidad que instala puestos en ferias como la de la avenida América y Villarroel los sábados. Allí ofrece pan integral recién horneado, miel artesanal, cereales y hasta cosméticos naturales.
Además cuenta con el apoyo del proyecto Pedal Project que da uso a bicicletas viejas y artefactos eléctricos. En las ferias instala una bicicleta con una licuadora para hacer jugos saludables con leche de almendra, una alternativa eficiente a la leche de vaca.
Mariaca dice que más gente en Cochabamba se acerca a comprar los productos de La Kasa Muyu. “A las personas el movimiento les interesa un montón”, dijo.
La Biotienda
La Biotienda SolTierraLuna es una experiencia exitosa en Cochabamba de comercialización de productos demandados por los consumidores conscientes, especialmente vegetales orgánicos.
Paula Luján, propietaria de la biotienda, aplica el ciclo del consumo consciente en sus ventas ya que toda su oferta proviene de la agricultura ecológica. Por esto, sólo abre los sábados ya que los productores cosechan para ese día y los miércoles.
"Lo que es importante en este tema del consumo consciente es tener trazabilidad, eso quiere decir que yo conozco a todos los proveedores, he ido a ver sus parcelas, cuando es en otras regiones de Bolivia otra gente que está en esto del consumo consciente me pasa los datos", explicó.
Luján, además de conocer a sus proveedores, sabe de dónde vienen las semillas que usan y con qué agua riegan.
"Soy comerciante, pero no soy una comerciante sin ética y los proveedores también son productores con ética. Esta ética es la vez un estilo de vida", indicó.
Para Luján, los llamados "negocios verdes" están creciendo en Cochabamba gracias a una mayor consciencia en los consumidores.
"En el consumo consciente no sólo estás pagando por el producto sino por el conocimiento y todo un proceso que no se ve", finalizó.
93% creció la importación de alimentos en Bolivia en el quinquenio 2010-2014, según datos del INE. Los principales productos que el país compra los podría producir en su territorio
EN LA PRÁCTICA
Paula, biotienda"Soy comerciante pero no soy una comerciante sin ética y los proveedores también son productores con ética. Esto es un estilo de vida".
Paula, Kasa muyu
"Comida consciente no es necesariamente vegetarianismo, no nos enfocamos en eso, pero sí en la reducción importante del consumo de carne, eso es básico".
Juan, consumidor
"Como tengo dos hijas, es relevante saber exactamente qué se les da de comer a las niñas; tomar consciencia es importante".





















