Certifican gafas de sol ante la sequedad e incidencia de rayos
El Laboratorio de Física de la Atmósfera, la Universidad Mayor de San Andrés y el Instituto Nacional de Oftalmología realizan una campaña para certificar la calidad de las gafas de sol que se hallan a la venta en el país.
De acuerdo a un documento de prensa enviado a Los Tiempos, las instituciones mencionadas, en colaboración con la Organización Panamericana de la Salud, describen su preocupación por los recientes incendios del parque Tunari en Cochabamba, de Sama en Tarija, y de Viru Viru en Santa Cruz, alertando de un problema ambiental que se vuelve recurrente y que incide con el calentamiento global.
“Bolivia atraviesa, en esta época seca, por una propensión a la ocurrencia de incendios es la más alta del año. Este 2017 en particular se ha tenido un número menor de frentes fríos presentes en nuestro territorio”, indica el documento, describiendo que este año se caracteriza por valores muy bajos de la humedad relativa, no sólo en Bolivia, sino en gran parte de del continente.
El documento explica que ello produjo las condiciones adecuadas para que los incendios se propaguen, “ocasionando cuantiosos daños al medio ambiente, a la propiedad y, lo que es peor, a las personas”, analizan.
Entre otras causas, el incremento de incendios en el planeta puede deberse también al cambio climático cuyo efecto más conocido es el aumento de la temperatura. Según los estudios realizados, al subir el calor la atmósfera es capaz de retener aproximadamente un siete por ciento más de humedad por cada grado centígrado de incremento en la temperatura. Pese a ello se analiza por qué, paradójicamente, sucede que las regiones húmedas se vuelvan más húmedas por este fenómeno, mientras que las secas se sequen aún más. “En particular, los modelos climáticos para Bolivia sugieren una reducción de la precipitación para el futuro a mediano plazo. Esto podría provocar inviernos más secos y por tanto con propensión a los incendios”.
Por ello las entidades alertan sobre “la importancia de que la población comprenda que el clima ha cambiado y que por ello debe adoptar algunas prácticas comunes y abandonar otras. Con este motivo efectúan la campaña para proteger la vista de la radiación ultravioleta, cuyos niveles comienzan a incrementar. “Las consecuencias serán evidentes tanto a largo como a corto plazo” previenen, manifestándose a través de irritaciones en las vías respiratorias y los ojos. Y recomiendan certificar la protección contra rayos UV de las gafas solares.




















