15 personas mueren en Marruecos durante avalancha por alimentos
Al menos 15 personas murieron y cinco resultaron heridas el domingo en una estampida ocurrida durante una distribución de ayuda alimentaria en la región de Esauira, en el oeste del país, anunció una fuente oficial.
La estampida tuvo lugar en la localidad de Sidi Bulaalam, unos 60 km al noreste de Esauira, precisó el ministerio del Interior marroquí en un comunicado.
Los paquetes distribuidos tenían un valor de 150 dirhams (unos 14 euros al cambio) y contenían varios kilos de harina, azúcar y una botella de aceite, y habían sido preparados por un benefactor local, un religioso llamado Abdelkabir Hadadi. Este se vio rápidamente "desbordado por la multitud", de casi 800 personas, principalmente mujeres.
De acuerdo a el diario Al Ahdath al Magrebiya, por su parte, asegura que las víctimas mortales son 18, todas ellas mujeres.
Añade que el elevado número de muertes se debe en parte a que las ambulancias no pudieron llegar, o no en número suficiente, y hubo que trasladar a los heridos más graves en helicópteros hasta Esauira, el hospital más cercano, a unos 50 kilómetros.
El mismo diario dice que había unas 1.500 personas agolpadas frente al hangar donde se iba a distribuir la ayuda, que forzaron la verja de entrada y entraron en tromba, momento en que algunas cayeron al suelo y fueron aplastadas por la masa.
Por su parte, el rotativo Asabah añade que en el tumulto producido por la avalancha se registraron además dos intentos de violación, y asegura que hay un bebé entre los muertos.
El ministerio de Interior anunció que el rey Mohamed VI había dado instrucciones para "aportar la ayuda y el apoyo necesarios a las familias de las víctimas y a los heridos".
El rey también decidió "asumir personalmente los gastos de la inhumación y las exequias de las víctimas y de los cuidados de los heridos", según la misma fuente.
El representante de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) en Marrakech, Omar Arbib, dijo a Efe que ese reparto de alimentos se organizaba por quinta vez en ese lugar, y que estaba previsto que alcanzase a 2.500 beneficiarios.
Arbib dijo sospechar que tras esa operación benéfica existen "fines políticos de explotación de la miseria", concretamente de grupos de ideología islamista, y exigió al Estado que asuma sus responsabilidades en la lucha contra la pobreza, en lugar de dejarla en manos de benefactores.
Añadió que el pueblo donde sucedió la tragedia no está en una región montañosa o aislada, y sin embargo, "ese poblado y toda su región carecen de todo tipo de infraestructuras, ya sean escuelas, hospitales o carreteras", mientras que el hospital más cercano, en Esauira, también carece de algunos de los equipamientos más básicos.
Las muertes de ayer han puesto al descubierto la pobreza existente en numerosas zonas rurales de todo Marruecos: el organismo estadístico oficial Alto Comisariado para el Plan (HCP) señaló el pasado mes que hay en Marruecos 3,9 millones de personas aquejadas de "pobreza multidimensional", casi todas ellas en regiones rurales.


























