Me declaro indignada
El estudiante de 52 años Max Mendoza ingresó a la universidad en 1990 (hace 32 años), aprobó dos materias y reprobó 197. Goza de un sueldo mensual pagado con dinero público de más de 3 mil dólares, seguros y AFP. El caso Mendoza no es el único, hay varias centenas en el país.
¿Cómo les explico a mis hijos que deben ser ciudadanos correctos, esforzados, que el dinero se lo gana de manera honrada y peso a peso, que en la vida las metas se las consigue de buena manera?
Por favor, díganme que lo de Max Mendoza es una excepción, una desviación del poder y la pobreza, que a los ciudadanos limpios nos emputa, que somos más los correctos, que no podemos perder la esperanza de una vida digna para nuestras familias...
Por favor, díganme que éste es un agujero negro del sistema, que no todo es así, que hay gente íntegra. Díganme que esto es una sinvergüenzura y que los involucrados pedirán perdón y devolverán el dinero... necesitamos certezas para salir de esta porquería. Nuestros hijos y nietos no merecen esta mierda
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