Regalías por hidrocarburos
Las últimas informaciones sobre la situación hidrocarburífera de Cochababamba son bastante preocupantes: de 118 pozos que tenía el departamento (perforados desde los años 60), hoy sólo 28 están en producción, lo que representa una caída del 76 por ciento en todo ese tiempo.
Además, hasta 2013, Cochabamba era el primer productor de petróleo del país, con 2 millones de barriles de crudo al año, pero en 2023 la cifra cayó en 75,64 por ciento. Lo mismo ocurrió con el gas natural y el gas licuado de petróleo (GLP),
Curiosamente, las cifras, que develan el casi desvanecimiento del potencial energético de la región, fueron divulgadas por la Secretaría de Minería e Hidrocarburos de la Gobernación de Cochabamba, que se encuentra en manos del MAS, partido que también tiene el timón del Gobierno nacional. Es que, independientemente de la línea política, la merma de gas y petróleo es un golpe directo a las regalías de la región, ya de por sí, afectadas por otros factores. En 2021, la regalía petrolera llegó a 40 millones de bolivianos; en 2022, fue de 45 millones, y en 2023, alcanzó los 37 millones de bolivianos. Estos ingresos disminuyeron a tal punto que han sido superados por la regalía minera, que llegó a 73 millones de bolivianos en 2023.
Este fenómeno ocurre de manera similar en los otros departamentos tradicionalmente productores de crudo, como Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija, y en todos los casos por la misma razón, ya imposible de negar y admitida incluso por el actual Gobierno: durante 17 años se hizo una explotación intensiva de los hidrocarburos y muy poca exploración para reponer esa energía no renovable.
En el caso de Cochabamba, la Gobernación lamenta que, pese a esta situación, no haya proyectos ni siquiera en la actualidad para revertir el declive, sólo datos generales, por lo que exige mayor precisión de la información.
El Viceministerio de Exploración y Explotación de Recursos Energéticos informó que ya en septiembre de 2023 se inició el proyecto “Exploración, adquisición aerogravimétrica y aeromagnetometríca de la cuenca Madre de Dios llanura beniana”, que abarca una porción de la región noreste de Cochabamba. Este estudio forma parte de las tareas de exploración hidrocarburífera que ha iniciado el Gobierno y que podría derivar en la perforación de nuevos pozos hidrocarburíferos en Cochabamba.
Pero, al igual que la Gobernación, lo que se pide es mayor precisión de información sobre los proyectos, lugares, precisos, cifras de inversión, proyecciones de ingresos en valor y volumen, probables contratos, marco jurídico, en fin, urge tener mayores certezas sobre el futuro hidrocarburífero de Cochabamba. Las regalías por este concepto también van tocando fondo.



















