Cuatro capos y emisarios de las mafias italianas cayeron en Bolivia en 15 años
Con la detención en Cochabamba de Paolo Lumia, uno de los capos de la mafia siciliana, son al menos cuatro capos o emisarios de las organizaciones criminales italianas que operaron en el país en los últimos 15 años.
Con este nuevo hecho, se establece que llegaron a territorio boliviano emisarios de las tres organizaciones mafiosas más poderosas de Italia: Ndrangheta (mafia clabresa), que controla gran parte del comercio de cocaína en Europa; la mafia siciliana, grupo delictivo dedicado a diferentes ilícitos, y la Camorra.
En 2004 el capo italiano Marco Marino Diodato escapó de la justicia boliviana luego de que se revelara sus nexos con altas autoridades nacionales, policiales y sus vínculos con la mafia siciliana. Diodato, experto en paracaidismo e instructor de las Fuerzas Armadas bolivianas, conformó el grupo especial antiterrorista denominado Fuerza de Reacción Inmediata del Ejército (FRIE).
Como antecedente, se conoce que en 1997 se detuvo en la ciudad de Cochabamba a los súbditos italianos Cristian Angelis e Iván Gallo Piero, prófugos y solicitados por el Gobierno de Italia por los delitos de asalto y asesinato. Ambos ingresaron a Bolivia con pasaportes falsos.
Mafia calabresa
En 2011, cayó en la ciudad de Santa Cruz el italiano Stéfano Ferrari, que tendría vínculos con varias mafias, entre ellas la Camorra y la siciliana. Ferrari, quien era buscado y requerido por autoridades de Italia desde el 2005 por los delitos de evasión, falsedad, uso de sellos falsos de instituciones públicas, tráfico de sustancias controladas y asociación ilícita destinada al traslado de drogas a Europa,fue entregado a las autoridades de Italia meses después.
En julio de 2012, otro capo de la mafia italiana cayó en la capital oriental. Se trata de Alessandro María Maesano, uno de los más buscados por la Policía de Italia, que tendría cuentas pendientes en su país por negocios ligados con el narcotráfico. Fue detenido en una vivienda del barrio Nueva Esperanza.
El extranjero ingresó al país por Chile y se movía con una identidad falsa. Nacido el Calabria (Italia) en 1979, era miembro de Ndrangheta, mafia criminal que, según informes, extendió sus tentáculos a Colombia, Bolivia, Chile y Venezuela.
El entonces director de la Felcn, Gonzalo Quzada, dijo que Maesano fue uno de los capitalistas enviados a Sudamérica y que se escondió en el país por más de un año.
Pedro Montenegro, un narco boliviano solicitado por Brasil, tiene nexos con una banda criminal brasileña para la que acopió y envió más de una tonelada de cocaína de máxima pureza y forma parte de Ndrangheta.
El último episodio de las mafias italianas en Bolivia, fue la detención en Cochabamba de Paolo Lumia. Este italiano también ingresó al país con documentos falsos. Usó un pasaporte venezolano y se escondió en un céntrico departamento de la ciudad. Recibía dinero de Italia y Colombia y era ayudado por testaferros bolivianos.
Según documentos a los que accedió Los Tiempos, un colombiano trajo a Lumia a vivir a Cochabamba.
Lumia era considerado en su país como uno de los “señores de la droga” y el mayor contacto de las mafias con los cárteles colombianos.
CÁRTELES DE MÉXICO, COLOMBIA Y BRASIL
Según un recuento del diario Los Tiempos, en los últimos 15 años operaron en Bolivia emisarios de al menos nueve organizaciones transnacionales de narcotráfico, entre cárteles colombianos, mexicanos y organizaciones de Brasil e Italia.
Se trata de los cárteles colombianos del Norte del Valle y de Cali,de los cárteles de Sinaloa y Nueva Generación Jalisco de México, del Primer Comando de la Capital y el Comando Vermelho de Brasil. Además de las mafias siciliana, Ndrangheta y Camorra.
El Ministerio de Gobierno aseguró que estas organizaciones criminales operan a nivel de emisarios y no tienen una presencia estructural en el país.