Documental revela tráfico de tierras, deforestación y otras amenazas que afectan la Chiquitania
El documental “Chiquitano, el bosque que quiere seguir de pie”, estrenado en la plataforma Red Ambiental de Información (RAI), aborda las amenazas que afectan actualmente a la Chiquitania, a causa de los avasallamientos, el tráfico de tierras, la deforestación y los incendios forestales.
El audiovisual fue dirigido por el periodista ambiental Eduardo Franco Berton, quien señaló, citado en un comunicado de prensa, que el objetivo de esta producción es abordar la crítica situación por la que atraviesa el Bosque Seco Chiquitano.
La producción aborda también el modus operandi de los traficantes de tierra en la zona del Bajo Paraguá, el área protegida municipal de San Ignacio de Velasco de 983.006 hectáreas.
Uno de los entrevistados en el documental, cuya identidad fue resguardada por razones de seguridad, indica que los traficantes realizan falsificación de documentos para dotarse de tierras, y luego, expulsan a las familias asentadas y reclutan a otras personas, para comenzar a venderles la tierra.
‘’Es difícil que alguien se anime de frente a denunciarlos, es un poco complejo porque por seguridad nadie se anima, y de esa forma las personas inescrupulosas están manejando cantidades de hectáreas en esta región…’’, comenta el entrevistado.
Mira el video completo, aquí:
Los bosques piden auxilio
En el 2020, Bolivia ocupó el 3° lugar a nivel mundial en deforestación. Superando por primera vez a Indonesia. Y a pesar de la pandemia, ese año se deforestaron 276.883 hectáreas de bosques en nuestro país.
El Bosque Seco Chiquitano es el bosque seco tropical más extenso del mundo, y una de las últimas regiones forestales secas de América del Sur. Y en Bolivia se extiende por 20 millones de hectáreas, el resto está en Paraguay y Brasil. Esta ecorregión, que se caracterizada por su ecología, historia y cultura, es también hogar de los pueblos indígenas Chiquitano, Guarayo y Ayoreo.





















