Martes, 2 Junio, 2020 - 15:45
La localidad próxima a Tarata se encuentra abandonada por las autoridades, la pandemia incrementó las necesidades de los pobladores que sobreviven inclemencias por la escasez de agua y comida. El ambiente seco por la falta de riego se entristece más al observar a las familias numerosas cuyos niños reflejan desesperanza en la mirada y hambre en el cuerpo por su alarmante desnutrición. El poblado de alfareros denuncia la precariedad en la que viven y la actitud indiferente de las autoridades municipales de Tarata. Además de mencionar que necesitan postes de luz, cuya instalación cuesta cuatro mil bolivianos.