
SURAZO
El día de San Roque recién pasado reflotó el debate sobre el trato que se debe dar a los perros y el efecto que estos tienen en nuestras sociedades.
Lamentablemente para los animales domésticos, la polémica generada por un artículo de Raúl Peñaranda demostró que entre sus defensores existe tanta irracionalidad como deseos de darles un buen trato.
Una encuesta de Equipos Mori sobre el mejor presidente de Bolivia, difundida por el Ministerio de Comunicación, ha provocado una polémica en las redes sociales que se explica por la característica de esas consultas: cuestión de gustos.
La supuesta esterilidad de Simón Bolívar es uno de los temas que los historiadores barajaron bajo la forma de un secreto a voces. Muchos hablaron sobre el tema pero ninguno llegó a publicar nada. En 2008, en Colombia, el entonces presidente de la Academia de la Historia del Valle, Carlos Alberto Calero, agitó el avispero al afirmar que sí, que “Bolívar era estéril”. Falleció en 2013 sin llegar a probarlo.
Tan grande es la figura del libertador que es imposible pasar una larga temporada sin volver a él, a repasar su vida, su figura, sus obras…
Me pasó cuando investigaba la historia del periodismo en Bolivia y, gracias al maestro Luis Ramiro Beltrán, descubrí al Bolívar periodista, a aquel que le dio a la imprenta la misma utilidad que a los demás pertrechos de guerra, que fundó periódicos y escribió con seudónimo en varios de ellos.
No creo en la leyenda negra de la conquista. A estas alturas del siglo XXI, ya ha quedado establecido que los primeros españoles que llegaron a esta parte de América lograron conquistarla sobre la base de alianzas con nobles y jefes indios que estaban descontentos con el régimen del incario.
Cierto. Los españoles no masacraron etnias enteras, como los ingleses en Norteamérica; pero igual se adueñaron de tierras, explotaron los recursos naturales existentes en ellas y se llevaron casi todo lo extraído.
Demostrando una ignorancia alarmante, la Cámara de Diputados programó un homenaje al 16 de Julio de 1809 considerando a la fecha el “primer grito libertario en América Latina”. Desde luego, la falsedad provocó la reacción inmediata de Sucre que revirtió las cosas recordando su gesta libertaria del 25 de Mayo de ese año.
El 12 de julio es la fecha que los historiadores del pasado eligieron para conmemorar el nacimiento de Juana Azurduy de Padilla.
Y digo “eligieron” porque hoy, con el suficiente respaldo documental, ya se sabe que la mujer más heroica de nuestra historia no nació en esa fecha sino un poco antes, en enero de 1780.
El dato no es nuevo pero es sistemáticamente resistido por algunos círculos de la sociedad chuquisaqueña que, por razones desconocidas, prefieren dejar las cosas tal como están y no corregir un equívoco histórico.
Quien diga que la Ley de Imprenta sólo favorece a los empresarios de los medios de comunicación demuestra una tremenda ignorancia en torno al periodismo y sus funciones.
Para empezar, es preciso recordar que la Ley de Imprenta en actual vigencia es el resultado de un largo proceso histórico que comenzó durante el Gobierno del mariscal Antonio José de Sucre. Fue él quien promulgó la primera Ley de Imprenta, el 7 de diciembre de 1826, que, contrariamente a lo que se pueda creer, era draconiana y castigaba con cárcel y destierro los supuestos delitos cometidos en los impresos.
Hace poco más de un año intentamos averiguar cuáles eran las causas para la crisis que afectaba a la Empresa de Correo de Bolivia (Ecobol) y la gerenta regional de entonces nos dijo que sus únicos ingresos eran los paquetes, que muy rara vez les llevaba la gente, ya que ni siquiera las empresas públicas tomaban sus servicios para el traslado de su correspondencia.
Existe una larga lista de mujeres que jugaron papeles decisivos en la historia de Bolivia pero es menos conocida aquella en la que figuran las que influyeron en los acontecimientos de su época al convertirse en amantes de los presidentes.

