
SURAZO
El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, y la vicepresidenta de Países e Integración Regional del organismo, Anabel Gonzales, visitaron Bolivia a media semana.
El Gobierno del presidente Rodrigo Paz ha calificado la visita de muy importante debido a que se pretende que el BID otorgue 4.500 millones de dólares para financiar proyectos productivos del sector privado.
El 6 de enero, Día de Reyes, los periodistas de Potosí fuimos sorprendidos con una convocatoria a conferencia de prensa de la presidenta de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia (FcBcb), Alejandra Echazú Conitzer, y del viceministro de culturas, Andrés Zaratti Chevarría.
El año 2025 ya es historia. Era el año del bicentenario y, en la expectativa popular, debieron ser 12 meses de festejos y entrega de obras de impacto nacional; pero, en lugar de eso, tuvimos unas semanas de euforia que tuvieron mayor trascendencia en Sucre, la capital del Estado y escenario del nacimiento de Bolivia.
El 17 de diciembre recién pasado fue el 195 aniversario de la muerte de Simón Bolívar. Aun con un nuevo gobierno que está proclamando el concepto de “patria”, el dato histórico pasó desapercibido y esa omisión fue la mejor/peor manera de cerrar el año del bicentenario de Bolivia.
Quedan pocos días para cerrar 2025 así que ya es tiempo de responder una pregunta: ¿qué tan memorable fue el bicentenario de la independencia?
El 6 de diciembre de 2023, la Festividad de Ch’utillos fue inscrita en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial (PCI) de la Unesco. La decisión desató una fiesta en Potosí, pero la euforia desapareció al año siguiente, cuando la Alcaldía y el Comité de Salvaguardia colisionaron por temas económicos y administrativos.
El investigador Carlos Hugo Molina ha vuelto a proclamar que “¡Bolivia puede vivir del turismo!” y, como ya lo hice en junio, le concedo la razón.
A mediados de año publiqué un artículo que, con el título de “Turismo imposible” apuntaba que el principal obstáculo para el desarrollo de esa actividad económica era la actitud de ciertos dirigentes que han convertido a los bloqueos en la única manera de presentar sus demandas.
Tomo prestado el título del editorial que fue publicado por los diarios El Potosí y Correo del Sur, el 19 de agosto de este año, luego de que se conociera los resultados de las elecciones en las que Rodrigo Paz Pereira ganaba en primera vuelta.
Y me refiero específicamente a la catastrófica confirmación de que los gobiernos del MAS robaron15.000 millones de dólares de Bolivia.
Digo “confirmación” porque no fue, precisamente, una novedad. El robo fue tan descarado que operó ante nuestros ojos. Cuando nos enterábamos de tal o cual denuncia de corrupción, simplemente movíamos la cabeza y pensábamos en cuánto ya sería la suma, hasta ese momento, y ahora tenemos por lo menos una idea.
El nuevo Gobierno ha intentado fusionar el Ministerio de Minería y Metalurgia con el de Hidrocarburos y Energías, que maneja Mauricio Medinacelli, y no lo ha logrado.
Sectores mineros de Oruro y Potosí reaccionaron, en ese orden, y el Gobierno anunció que revisará la medida. En español, eso tiene un nombre: recular.
El presidente electo Rodrigo Paz ha hecho conocer que en sus esfuerzos por normalizar la provisión de carburantes ha encontrado complicaciones en la fase de transportes que maneja YPFB y, con suficiente claridad, ha dicho que ahí está uno de los mecanismos de corrupción que ha llevado al país a la crisis que todavía no supera.
En cualquier otro país, una denuncia de ese tipo habría provocado un escándalo de grandes proporciones y los involucrados habrían sido aprehendidos, pero… estamos en Bolivia.

