
RAÍCES Y ANTENAS
Se inició el proceso electoral con unas elecciones primarias que van a entrar a los récords de la historia de la estupidez y el derroche de dinero. En ocho de los nueve frentes políticos, los militantes registrados “elegirán” una sola opción. Los dueños del poder se mofan de la población y les dicen: “Miren qué democráticos somos: ustedes pueden elegir libremente entre un único sabroso helado de vainilla”.
A mediados de los años 90 fui invitado a participar de un seminario internacional sobre gas natural en la Universidad de San Diego. Nunca tuve un recibimiento y tratamiento tan espectacular como en aquella oportunidad. En primer lugar, los organizadores me fueron esperar a la puerta del avión, bajé por una escalera privada hasta la pista, donde me esperaba una limusina.
Después de 12 años de populismo rentista, que apuesta más a la distribución de la riqueza de corto plazo que a la creación de ésta, el tema de la productividad de la economía está completamente ausente del debate nacional y de la agenda de políticas públicas.
El Banco Central de Bolivia ha decidido cerrar la ventanilla de venta de dólares al público y sus autoridades han calificado esta medida como una decisión meramente administrativa. Desafortunadamente, esta decisión ha generado una innecesaria incertidumbre y nerviosismo entre la gente.
En Bolivia y el mundo vivimos tiempos extraordinarios y trastocados, en especial en temas políticos y culturales, porque existen fuertes amenazas a las democracias liberales. Gobiernos populistas surgidos de las urnas se tornan autoritarios y mayorías significativas de votantes eligen líderes que ofrecen acabar con derechos ciudadanos básicos.
Hoy ya tenemos el resultado de las elecciones más polémicas y determinantes de la historia contemporánea de Brasil. El dramatismo se estampa en la afirmación de la periodista brasileña Regina Reunert: “Perder una elección en democracia es normal, el problema es perder la democracia en una elección”. Esta preocupación reflejaba el miedo a la victoria del excapitán de Ejército Jair Bolsonaro, un candidato derechista con un discurso autoritario, sexista, xenófobo, homofóbico y conservador que admira las dictaduras de los años 70.
En un futuro muy cercano, ¿qué tipo de empleo tendrá su hijo?, ¿en qué trabajará la nieta? ¿O en qué actividades o sectores emprenderán las futuras generaciones? Estas son preguntas difíciles de responder en tiempos de grandes innovaciones tecnológicas: Big data (grandes datos), internet de las cosas, algoritmos, blockchain y otros.
El premio Nobel de economía 2018 fue a dos economistas: William Nordhaus (Universidad de Yale) y Paul Romer (Stern NYU).
El trabajo de ambos profesores debería ser de gran enseñanza para países como el nuestro, que insistimos tozudamente en implementar el viejo modelo primario extractivista y rentista maquillado de proceso de cambio. Éste sostiene que la producción de bienes y servicios es resultado de la combinación de recursos naturales, máquinas y capital humano.

