
BITÁCORA DEL BÚHO
Tras 18 años de dictadura, el 10 de octubre de 1982, Hernán Siles Zuazo es posesionado como Presidente Constitucional de Bolivia. Esa fecha marca un hito histórico profundamente reivindicativo, humano y político en un país sitiado y herido de muerte por la dictadura que no tuvo piedad para gobernar con las botas apretadas y los fusiles calientes.
1964-1982, significa un tránsito de vida en blanco y negro, una época perdida en la que los bolivianos casi nos acostumbraron a ser mandados y los dictadores a mandar y a matar.

HABLANDO DE HIDROCARBUROS
En las últimas semanas se ha producido un sorpresivo incremento en los precios del petróleo (13% en la última semana de junio), y una diferencia inusual de hasta 10 dólares/barril en el precio de los petróleos WTI y Brent.

SURAZO
Estamos en la postrimería de un Mundial de Fútbol que trajo desagradables sorpresas a los sudamericanos.
Si es cierto que ese deporte es, de una u otra manera, el reflejo de los países en los que se practica, el hecho de que ninguna selección del subcontinente haya pasado a cuartos de final debería dar pie a una reflexión colectiva.

PREVIERNES
“Un día de fiesta le gusta a cualquiera, ya sea en un pueblo o en la gran ciudad”. Dice una bella canción de Lito Nebia de los años 70. Es verdad. Todas las fiestas son celebraciones de algo. Puede ser un santo o un aniversario. También un hecho histórico como una reunión para festejar la identidad.

Redacción Central

DESDE LOS LECTORES
Treinta años de aportes no son suficientes para tener una vida digna en Bolivia después de retirarse del campo laboral. Según consultas realizadas por Los Tiempos, en algunos casos, los jubilados perciben hasta 900 bolivianos como sueldo mensual en el país.

ALDO I. ZEBALLOS MELENDRES

LIBERTARIA

PROJECT SYNDICATE

DE - LIRIOS
En parte siguiendo la desalentadora idea hobbesiana de que el ser humano no es un modelo de virtudes, se creó el Estado, un ente comprendido cual regulador de la convivencia social. La columna vertebral del Estado estaría compuesta por instituciones que, se supone, hacen viable esa convivencia, sin que ella se convierta en una encarnizada masacre de unos contra otros.

