
MARIO CORTÉS BAPTISTA

COLUMNA LUMINOSA
Toda nación deberá tener su propia línea aérea de transporte, que se conoce también como “línea de bandera”. Toda empresa aérea que represente a Bolivia y por tanto haga uso de todos los privilegios y obligaciones que están vigentes para una armónica e irrestricta libertad común a todos los Estados que son parte de las Naciones Unidas y sus organismos especializados.

PALABRAS DE COMBATE

DESDE LA TIERRA
“Érase un hombre a una nariz pegado, érase una nariz superlativa, érase una nariz sayón y escriba, érase un pez espada muy barbado. Érase un reloj de sol mal encarado, érase una alquitara pensativa, érase un elefante boca arriba, era Ovidio Nasón más narizado. Érase un espolón de una galera, érase una pirámide de Egipto, las doce tribus de narices era. Érase un naricísimo infinito, muchísima nariz, nariz tan fiera que en la cara de Anás fuera delito”.

BARLAMENTOS
Cansado del fútbol europeo en estadios vacíos, mirando el Super Bowl no tanto por el deporte en sí, sino por alguna macanuda por ahí en el show de medio tiempo, vejete rabo verde que presumo ser, me alegré con el resultado de un partido en que la edad juega un papel preponderante, a lo menos en los “mariscales de campo”, que no ganaron medallas triunfando en épicas batallas, pero tienen mejor estado físico que guatones generales que tampoco las merecieron.

SURAZO
Una policía reprende a un ebrio por conducir en ese estado y él la golpea. Un hecho descrito así, sin más detalles, provoca rechazo en cualquier país que se precie de tener educación, pero en Bolivia es común que salten los “peros” en casos de esta naturaleza.

NOTAS DE CAMPO

EN EL OJO DE LA TORMENTA
Desde que empezó la peste china y antes, vivo en mi departamento rodeado de mujeres. Teresita mi esposa, Ingrid mi hija menor, Elvia y Gladys las señoras que ayudan en los quehaceres domésticos, y yo, somos quienes conformamos mi hogar. Antes estuvieron, durante años, la amorosa Angelita y su hermana Rosalía, que se vinieron con nosotros desde La Paz. Como ven, todas mujeres. Y no es que me disguste vivir rodeado de mujeres, porque me tratan muy bien, sino que, con la Covid ya no veo sino batas y sandalias.

YOANI SÁNCHEZ


