Kimmich (o el miedo al miedo)

Columna
Publicado el 05/11/2021

Información previa para profanos: Joshua Kimmich es mediocampista central del Bayern de Munich y de la selección alemana de fútbol. Sus primeros pasos los dio como defensa derecho en reemplazo del veloz y recordado Phillip Lahm, posición que le asignó en la selección el ex DT, Joachim Löw.

Kimmich es un jugador polifuncional. Pero con la llegada del genial DT Hansi Flick a Bayern y después a la selección, Kimmich afirmó su lugar en el mediocampo, desplazando al hasta entonces inamovible madrileño Toni Kroos. Sus pases largos, la profundidad de juego, sus potentes balazos y, no por último, su desplante, personalidad y hasta simpatía, hacen prever que estamos frente a un jugador que pasará a la historia de los grandes iconos deportivos de su país. Pero nadie es perfecto: ese gran jugador también tiene un defecto.

Joshua Kimmich no se quiere vacunar.

Que haya demasiados ciudadanos que no quieren vacunarse contra la Covid -19 no es igual a que un Kimmich diga públicamente que no lo quiere hacer. Kimmich es un ídolo, sobre todo para los jóvenes. Su ejemplo puede hacer escuela, y de hecho ya la está haciendo afirman muchos, entre ellos, los más destacados virólogos alemanes. Tienen razón. Propagar el mensaje antivacuna en un momento en que el bicho anda suelto, elevando la incidencia a los niveles más altos, solo puede aumentar los peligros de contagio.

Los grupos políticamente (sí, políticamente) organizados de los antivacunas: los ultraderechistas, los populistas, los neofascistas, o como usted quiera llamarlos, intentan presentar a Kimmich como portaestandarte de la campaña antivacuna. No sé si Kimmich quiera gozar de ese nuevo estatus. Al parecer, no. En las entrevistas se le ve más bien reservado. Poco a poco ha ido matizando su opinión afirmando que no es enemigo de las vacunas sino más bien un escéptico. Intenta justificarse con la insuficiencia de información (lo que es falso, las estadísticas muestran que, de modo mayoritario, quienes atestan las salas de tratamiento intensivo no han sido vacunados).

Kimmich está en el ojo del huracán. Tanto personalidades futbolísticas como políticas y sobre todo periodísticas lo han puesto sobre el debate público. Sus amigos aducen que Kimmich tiene derecho a no vacunarse. Claro que lo tiene. Pero, como escribió Kant, si bien no debemos hacer lo que las leyes prohíben, tampoco debemos hacer todo lo que las leyes permiten. Quiere decir: no al margen, sino más allá de las leyes, hay un espacio deducido de la misma legislación general. Es el espíritu de las leyes, según Montesquieu. Y bien: no a las leyes sino a su espíritu está faltando Kimmich. Un caso que llevó a la misma Angela Merkel a opinar maternalmente sobre Kimmich, aduciendo que confía en que el joven jugador rectificará y terminará vacunándose. Pero hasta el momento Kimmich se mantiene fiel su “no”.

Kimmich es quizás un destacado exponente del antivacunismo, pero dista de ser una excepción. Lejos de ser un imbécil —también los hay entre los vacunados— sabe expresarse con soltura y fluidez. Además, las excelentes calificaciones que obtuvo en el bachillerato muestran un coeficiente intelectual que va de mediano a alto. Prueba de que entre los vacunafóbicos no solo hay una chusma salvaje (con ellos hay que contar siempre). También encontramos a músicos, actores, literatos e incluso médicos. Estos últimos son los que menos pueden alegar falta de información.

¿Cómo explicar el miedo a la vacuna?

A riesgo de parecer tautológicos, podríamos decir: los que tienen miedo, tienen miedo. ¿A la vacuna? No. Ahí está la cosa. Tienen simplemente miedo, y ese miedo se expresa objetivamente en contra de la vacuna. Ese es el común denominador de todas las fobias: el objeto del miedo no es el objeto del miedo. El objeto es solo un representante del miedo. ¿Miedo a qué entonces?

Solo un psicoanalista experimentado, en conversación directa con Kimmich, podría llegar a descubrir su miedo originario. Por el momento solo podemos permitirnos opinar en términos generales y afirmar, también de modo general, que el más originario de los miedos, es el miedo a la muerte.

Ese miedo lo tenemos todos. Por eso mismo nos vacunamos. Kimmich, sin embargo, hace lo contrario. Su miedo a la muerte lo traslada a un objeto que lo puede, eventualmente, librar de la muerte. Ahí reside precisamente la astucia del miedo fóbico. Se trata de un miedo que actúa por asociación pues, de una u otra manera, la vacuna, al salvarnos de la muerte, está asociada a la “existencia de la muerte”. O sea, el miedo a la muerte puede ser tan grande que, nuestro inconsciente, justamente para defendernos de ese miedo, lo traslada a todo lo que tenga que ver, aunque solo sea asociativamente, con la muerte.

El de Kimmich parece ser así un miedo equivocado, errado, errático. Desde esa perspectiva, la neurosis de Kimmich, al ser explicable, es muy normal. No hay ser humano que no tenga miedo a la muerte, pero, obvio, nadie quiere enfrentar a ese miedo. Entonces cosificamos al miedo: lo transformamos en “miedo a una cosa”, en este caso, en miedo a la vacuna.

Freud, en sus Lecciones sobre el psicoanálisis (1916-1917), distinguía dos tipos de miedo: a uno lo llamaba miedo real. Al otro, irreal. El primero nos defiende de los peligros que enfrentamos a diario. El segundo, al que también Freud llama miedo neurótico, a objetos representativos del miedo.

Lacan a su vez (casi nadie lo dice) invirtió el pensamiento de Freud en un punto esencial. La realidad, según Lacan, no es la que percibimos como realidad, sino solo representación de una realidad que nunca podremos alcanzar, cuando más presentir. La realidad de lo que no sabemos lo que es, pero es. Esa realidad es, para nosotros, un abismo.

En el caso de Kimmich, es un miedo frente a ese abismo al que Lacan, llama “lo real”. Kimmich, en ese sentido, se defiende de esa realidad que lo acosa y, en su sistema de representaciones, elige a la vacuna como objeto al que hay que negar para sobrevivir. Quizás, desde ese punto de vista, tiene cierta razón. No hay suficiente información sobre la realidad del más allá. Frente a la realidad lacaniana todos somos indocumentados.

Kimmich, como la mayoría de nosotros, es un ser aterrado: un hijo del miedo. Pero nadie —Kimmich tampoco, su profesión lo obliga— quiere aparecer ante los demás como un ser miedoso. Todo lo contrario: Kimmich quiere ser en la vida lo que es en el fútbol: un jugador que lo arriesga todo, un héroe luchando frente a un enemigo. Por eso no se conforma con no vacunarse y ser, como hay muchos, un anónimo sin vacuna. Kimmich, por el contrario, parece decirnos con su cara de niño biencriado. Eh, mírenme, veánme cómo desafío a la muerte, contemplen como sobrevivo. En palabras clínicas: Kimmich es un perfecto exhibicionista. Pero al fin y al cabo ¿cuál futbolista no lo es? Mostrar sus virtudes ante ochenta mil personas, todas las semanas, más la televisión, conforman, se quiera o no, una predisposición exhibicionista.

Pero ya está dicho. Kimmich no es un caso aislado. Su posición frente a la vacuna está respaldada por cientos, por miles de seres que también semana a semana salen a las calles alemanas a protestar no solo en contra de la vacuna, sino también en contra de las restricciones sanitarias, en contra de los virólogos, en contra del gobierno. Guste o no, Kimmich es, o ha llegado a ser, parte de un movimiento social y político a la vez. Pues el miedo nunca, o casi nunca, es un miedo individual.

Para decirlo nuevamente con Freud, hay “miedos flotantes”.

A veces estos miedos yacen sumergidos bajo las aguas de la realidad (la freudiana) pero de pronto salen a la superficie y flotan. Son los miedos colectivos. Suelen aparecer en tiempos de crisis, de desintegración, de anomia. En tiempos como los nuestros, cuando las grandes religiones no cumplen su papel protector, cuando las grandes ideologías están fracturadas, cuando los grandes relatos carecen de veracidad, cuando las distancias entre lo sólido y lo líquido, o entre lo virtual y lo real, se acortan, esos miedos irrumpen con virulencia. Entonces ha llegado la hora de los grandes manipuladores. La hora de los Trumps, de los Bolsonaros, y de tantos más. Ellos son los amos del miedo, los encargados de trasladar los miedos irrepresentados hacia representantes sólidos: pueden ser los emigrantes, los demócratas, los hombres o las mujeres, los viejos, los políticos en general. Son ellos, los populistas de derecha e izquierda, los aliados que necesita la Covid-19 para continuar ejerciendo su lucha en contra de la vida. Personas como Kimmich son para esos canallas de la política, simples “tontos útiles”.

Puede que Kimmich recapacite alguna vez. Si no lo hace, igual continuaré admirando su fútbol posmoderno, sus pases biométricos, sus certeros tiros libres, su entrega total. Pero solo frente a la pantalla. Si algún día tuviera que cruzarme con alguien como él, ajustaré mi mascarilla y retrocederé dos metros. Vade retro. Después de todo, la vida me ha enseñado a distinguir entre vacunas y vacunos.

 

El autor es filósofo, polisfmiresblogspot.com

Columnas de FERNANDO MIRES

28/12/2021
He dicho en otras ocasiones que la elección en la que Gabriel Boric fue elegido presidente de Chile, cierra un ciclo histórico. Entiendo por ciclo...
25/12/2021
¿El pensamiento es determinado por la fe o la fe es determinada por el pensamiento? Las dos vías son posibles de transitar. En el primer caso estamos...
05/11/2021
Información previa para profanos: Joshua Kimmich es mediocampista central del Bayern de Munich y de la selección alemana de fútbol. Sus primeros pasos los...
22/09/2021
Para que una transición hacia la democracia comience a tener lugar, se requiere de una oposición en condiciones de interactuar con fracciones del bloque...

Más en Puntos de Vista

RECUERDOS DEL PRESENTE
HUMBERTO VACAFLOR GANAM
18/01/2026
DEBAJO DEL ALQUITRÁN
ROLANDO TELLERÍA A.
18/01/2026
LA CURVA RECTA
AGUSTÍN ECHALAR ASCARRUNZ
17/01/2026
LA ESPADA EN LA PALABRA
IGNACIO VERA DE RADA
16/01/2026
16/01/2026
En Portada
Un abogado interpuso una acción popular contra la medida que permite al Presidente ejercer sus atribuciones por internet cuando esté fuera del país. La...
La Alcaldía de Cochabamba declaró desastre municipal en las OTB Nuevo Amanecer y Bajo Salvador D-8, en la serranía Ticti Sur,en respuesta a la emergencia...

Los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía viajaron a Suiza para representar al país en el encuentro anual del Foro Económico Mundial, del 16 al 23...
En Bolivia, continúan las largas filas por GLP. El experto en hidrocarburos, Raúl Velásquez, de la Fundación Jubileo, advierte que el país empezará a importar...
Este lunes, el exministro de Desarrollo Productivo, Néstor Huanca, fue trasladado a la cárcel de Patacamaya, La Paz, para cumplir una detención preventiva de...
El comandante de la Policía, general Mirko Sokol, afirmó este lunes que no existe registro de flujo migratorio de Evo Morales, por lo cual no ha salido del...

Actualidad
Lo afirma el Ministro de Desarrollo Productivo y anuncia que el Ejecutivo analiza el uso de tecnología para evitar el...
Los ministros de Relaciones Exteriores y de Economía viajaron a Suiza para representar al país en el encuentro anual...
Un abogado interpuso una acción popular contra la medida que permite al Presidente ejercer sus atribuciones por...
Estaba vivo y maniatado con un cinturón, Ahora está en el hospital de Ivirgarzama, “Jonathan Ramírez, sería su nombre”...

Deportes
La Selección Nacional de fútbol ayer empató a un gol (1-1) con su similar de Panamá, en partido amistoso que se jugó en...
Sus primeros pasos en la natación son una anécdota, pues la práctica le sugerida por su médico cuando apenas tenía seis...
Con el objetivo de ganar continuidad en encuentros amistosos y con la mira puesta en el repechaje que se jugará en...
Bolivia y Panamá igualaron 1-1 en un intenso partido amistoso disputado en Tarija. A pesar de irse al descanso con el...


Doble Click
La noticia de la muerte de Valentino Garavani sacudió este lunes al mundo de la moda italiana. El diseñador falleció en...
La presentación de los artistas puertorriqueños Chencho Corleone y Dálmata, además del grupo colombiano Alkilados y el...
Will Smith sabe cómo traspasar los límites en la pantalla, pero el actor lleva ese impulso al extremo en su nueva...
Las películas nominadas son: Belén, de Dolores Fonzi (Argentina); La misteriosa mirada del flamenco, de Diego...