¿Corso de Corsos bioseguro?
Cochabamba, la ciudad sin rumbo ni horizonte.
Desde hace unas semanas estamos expectantes ante las decisiones que se tomarían con respecto a la realización del Corso de Corsos, conocido por ser el cierre del
Carnaval de la Concordia.
Las expectativas eran enormes debido a la supuesta sensatez que tenían las autoridades de Cercado; todos consideraron que la inteligencia estaría por encima del negocio, ya que estas autoridades exigían medidas de bioseguridad, se consternaban ante el colapso del sistema de salud en el municipio, exigían Ítems para salud y trabajaban supuestamente por preservar la salud de los cochabambinos.
Mientras la secretaria departamental de Salud, Daysi Rocabado declaraba claramente que no era tiempo de pensar en carnavales, desde la Alcaldía la insensatez se apoderaba de las decisiones y anunciaban el Carnaval Bioseguro.
¿Es que acaso se perdió el rumbo o nos olvidamos de la pandemia? Esperemos que después del Carnaval no veamos a estas mismas personas pedir a la gente que mantenga medidas de bioseguridad más estrictas o se quede encerrada en su casa debido al rebrote.
Que se engañen entre ellos y que sus susurradores les digan que lo hacen de maravilla; sin embargo, es menester que alguien les diga lo mal que lo están haciendo; ¿Carnaval seguro? Pamplinas: nunca pudieron evitar la venta y el consumo de bebidas alcohólicas y ahora, ¿harán cumplir la bioseguridad? Si realmente tuvieran la capacidad de hacer cumplir dichas medidas, les aseguro que en los mercados y en el transporte público todos utilizarían mínimamente barbijos.
Tenemos que ser realistas: la supuesta reactivación económica que plantean las autoridades podrá ser contraproducente, debido a que, si surge un rebrote, tendremos que endurecer las medidas y todo por un día de bailar por la ciudad; perdimos el mar en 1789 por el Carnaval y hoy nos vemos ante la inminente pérdida de la salud por el mismo motivo.
Realmente duele ver el caradurismo de las autoridades. El sábado pasado fue el bautizo de los caporales San Simón y la Alcaldía brilló por su ausencia: cero controles, cero bioseguridades…Entonces, ¿realmente pretendemos caer en la patraña de un Corso de Corsos bioseguro, cuando no pudieron controlar a unos cuantos bailarines?
¿Cuánto estamos dispuestos a arriesgar por un día de baile?
¿Es que quizás estamos ante la posibilidad de procesar a las autoridades municipales por atentado contra la salud pública, según lo establece el Código Penal en su artículo 216, numeral 9?
No existe mayor presión que la de hacer bien el trabajo, en este momento un buen trabajo de las autoridades seria evitar el rebrote y mostrar políticas sensatas que beneficien a la población en su mayoría y no solamente a un par de sectores.
En fin. Las autoridades que tenemos son de la calidad que merecemos ¿no es cierto?
El autor es abogado
Columnas de GABRIEL BEDOYA



















