En 2009, Chile ofreció pagar 6,2 millones de dólares anuales a Potosí por el uso del 50 por ciento de las aguas del Silala; sin embargo, el Comité Cívico Potosinista (Comcipo) rechazó tal acuerdo y, 13 años después, la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya estableció que dichas aguas tienen un flujo internacional y, por lo tanto, Chile no deberá pagar ni un centavo.
En tanto Chile se muestra confiado en que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya le dé la razón sobre las aguas del Silala, en Bolivia se espera un nuevo revés en esta demanda internacional. Las autoridades chilenas consideraron que este será el escenario para construir una “agenda positiva”.
Bolivia y Chile cerraron ayer la fase de argumentos orales ante la CIJ en el proceso que mantienen activo sobre el estatus y uso de las aguas del Silala. Ahora se abre un período de deliberación
. Luego de 14 días de alegatos en los que Bolivia y Chile presentaron sus demandas y argumentos, ahora el tribunal de La Haya debatirá, al menos por seis meses un fallo “inapelable y vinculante”.
Chile va fortalecido a la Corte de Justicia por el fallo a su favor en el litigio marítimo con Bolivia y los cambios que hizo el país a la postura inicial sobre los manantiales.