Los Tiempos, medio siglo de su retorno a las calles
El 19 de julio de 1967, con una edición especial titulada “Así fue silenciada nuestra voz... Saqueo y destrucción de Los Tiempos descritos por su propio Director”, y un editorial titulado “Nuestro Renacer”, el periódico cochabambino renació y retornó a las calles después de 14 años de silencio. Desde entonces han transcurrido 50 años, medio siglo en el que Los Tiempos, de forma ininterrumpida, viene cumpliendo su labor periodística y asumiendo nuevos desafíos para seguir creciendo.
La mañana del 9 de noviembre de 1953, una turba de milicianos del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) violentó las instalaciones de Los Tiempos, destruyó sus talleres, saqueó sus oficinas y quemó la valiosa biblioteca de Demetrio Canelas, su director y fundador.
Así fue acallada la voz de Los Tiempos, tras una década de circulación (nació el 16 de septiembre de 1943). Fueron 10 años muy difíciles para el periódico, en los que su propietario y director fue apresado, además, de las continuas intervenciones de los gobiernos de turno.
Hace 50 años, un día como hoy, con nueva maquinaria, una moderna offset, y bajo la dirección de Carlos Canelas, quien decidió tomar la posta de su hermano Demetrio Canelas (fallecido en noviembre de 1964), Los Tiempos reanudó sus ediciones.
En presencia del presidente de la República, René Barrientos Ortuño; del vicepresidente Luis Adolfo Siles Salinas; del prefecto Eduardo Soriano Badani y del obispo de la Diócesis monseñor Armando Gutiérrez Granier, a las 10:00 se celebró un acto protocolar de reapertura del diario.
El periódico salió a la calles a las 16:00, se atrasó la distribución para registrar la inauguración. Esa histórica edición llevó el número 2.896 del Año XI -dando continuidad a las ediciones abruptamente interrumpidas en 1953- y constó de 44 páginas divididas en cuatro cuerpos.
“Hoy es para la familia Canelas un día de especial significación, porque cumplimos un anhelo largamente sentido. Como prolongación de la obra del fundador de este diario, tengo la satisfacción de volver a inaugurar el periódico para continuar sirviendo a los intereses de la comunidad local y nacional. Los Tiempos, en esta nueva etapa, continuará la línea con la que fue fundado en 1943. Señor Presidente (René Barrientos): su gobierno tiene el privilegio de haber devuelto a la prensa su libertad de expresión”, expresó Carlos Canelas en el acto oficial.
Bajo ese legado y manteniendo el compromiso con la verdad, Los Tiempos en estos 50 años de su segunda fundación se ha consolidado como uno de los periódicos más importantes de Cochabamba y Bolivia. En sus páginas se ha escrito la historia del país y marcado hitos en el tema informativo. Pero, además, en las diferentes etapas de su vida ha liderado en la incorporación de las nuevas tecnologías de comunicación. Avances gracias a los cuales llegan las noticias en papel a las manos de sus lectores y a través del Internet a todo el mundo.
CARLOS CANELAS DISCURSO EN 1967
"(...) Los Tiempos, en esta nueva etapa, continuará la línea con la que fue fundado en 1943. Señor Presidente: su gobierno tiene el privilegio de haber devuelto a la prensa su libertad de expresión”
LOS TIEMPOS, UN LEGADO QUE CUMPLIRÁ 74 AÑOS
El periodista Demetrio Canelas había previsto que el primer número de su nuevo emprendimiento, Los Tiempos, saliera a las calles el 14 de septiembre de 1943, en homenaje al aniversario de Cochabamba. Empero, por un problema técnico en las máquinas, circuló dos días después, la propuesta del nuevo periódico era romper con una larga tradición de periodismo netamente partidario.
En el emprendimiento periodístico en Cochabamba lo acompañaron su hermano Julio César, que sería el primer director de Los Tiempos, y Carlos, quien fue el administrador.
Tras las primeras publicaciones, los editoriales de Demetrio Canelas llamaron la atención de la población cochabambina por su actitud crítica ante los excesos de poder y corrupción.
Más adelante, en lo que se convertiría en su lema, se fijó que no se trataba de un diario independiente, sino de “un diario libre”.