Disputa por agua de riego genera tensión en Sacaba
Después de 12 horas de bloqueo de la carretera al oriente, la Asociación de Regantes Apaqa Punta del norte de Sacaba levantó la medida de presión tras llegar a un cuarto intermedio con el municipio y conformar una comisión para que dialogue con los pobladores de las alturas para que se reabran las compuertas de los canales que proveen de agua para riego y consumo.
“Hemos conformado una comisión que mañana (hoy), acompañada con la policía y personeros de la Alcaldía, van a poner las compuertas tal como estaban para que el agua fluya su curso normal al valle de Sacaba, con esto se levantan los bloqueos para no perjudicar a los transportistas ni pasajeros que están en tránsito”, afirmó el presidente de la ARAP, Julio Ojalvo.
El domingo, los comunarios de Larati cerraron las válvulas, soldaron compuertas, rompieron las cadenas y cambiaron los candados que usaban los regantes de ARAP por la “escasez del agua” que viene de la laguna Huayllani y otras vertientes de las alturas.
El alcalde de Sacaba, Humberto Sánchez, afirmó que ayer subió hasta la zona en las alturas donde encontró que comunarios de Larati desviaron el agua que llegaba hasta estas familias.
“Estamos trabajando para que se reponga el servicio, lo que no queremos es entorpecer, sino ir al diálogo para compartir el agua de manera consensuada y no de manera arbitraria”, aseveró Sánchez, a tiempo de pedir no buscar protagonismo de algunos dirigentes ante la crisis hídrica que hay, ni tampoco jugar con la salud del pueblo.
Uno de los regantes de base, Juan Carlos Quiroga, dijo que son 27 sindicatos que componen más de 1.800 familias los perjudicados por el corte del agua que les servía para su consumo y el riego de sembradíos de papa, oca, maíz, haba y alfares para su ganado. Son 30 litros por segundo que se proveía, de los que 16 litros por segundo llegaban al centro de la ciudad de Sacaba.
PERJUDICAN AL TRANSPORTE
Ningún vehículo que iba hacia el oriente del país o llegaba al departamento pudo circular por la avenida Villazón por los bloqueos instalados en el puente de Huayllani y Chiñata, ayer.
El comandante departamental de la Policía, Elvin Baptista, indicó que a media mañana, después de una negociación se logró habilitar una de las vías, sin embargo, dos horas más tarde volvió a cerrarse hasta tener una solución del problema.
Los vehículos de transporte pesado que iban hacia el oriente del país estaban varados a la espera de una pronta solución; mientras que otros motorizados más pequeños circulaban por vías alternativas para llegar a sus destinos. La gente que transitaba por la zona tuvo que caminar en medio del bloqueo para hacer trasbordo e ir a su fuente de trabajo. Ni la lluvia que cayó a mediodía logró que los manifestantes abandonen la medida.