Cochabamba pierde tradición arquitectónica de las casonas
El centro histórico de Cochabamba atraviesa un proceso incesante de pérdida de su tradición arquitectónica. Hasta 2014, se demolió 110 construcciones republicanas y coloniales, quedando apenas tres, que corresponden a años previos a la independencia del país.
La ausencia de normativas regulatorias formales y la falta de un Departamento de Patrimonio Territorial hasta 2011, ocasionaron la demolición de múltiples casonas en el casco viejo. Las capturas tomadas por Google Earth muestran entre el 2000 hasta la actualidad la desaparición de edificaciones antiguas y su posterior ocupación por galpones y cimentaciones recientes.
A partir de 1991 el deterioro fue mayor con el Decreto Municipal 1061/91 que permitió la elevación de edificaciones de cuatro plantas como máximo. Desde ese momento, se inició una cadena de modificaciones y demoliciones. Hasta ahora este reglamento es el que rige la normativa de construcción en el centro histórico y aún se espera la aprobación de una nueva reglamentación a partir de la Ley Municipal 042/2014.
“La medida que se asumió en 1991, que permitió un crecimiento vertical de 16 metros, dio pie a que gran parte de los propietarios de territorios del centro histórico no cuiden la perspectiva y se pierdan predios valiosos”, explicó el jefe de Patrimonio de la Alcaldía, Gustavo Siles.
Asimismo, comentó que si la regla hubiese seguido una línea de conservación y sostenido el levantamiento de dos pisos como medida preventiva, se hubiese logrado mantener una homogeneidad del centro histórico.
La Jefatura de Planificación del municipio elaboró una nueva catalogación del centro histórico y territorios patrimoniales que aún no ha sido aprobada. Por otro lado, el nuevo reglamento que rescata la reciente catalogación fue presentado al Concejo Municipal para su aprobación, pero hasta la fecha no ha pasado esa etapa.
Nueva catalogación
Según el nuevo catálogo existen cuatro categorías identificadas en el centro histórico: conservación integral, conservación estructural, conservación e integración y por último, integración urbana. La primera incluye predios religiosos y cuatro casonas: Mayorazgo, Santiváñez, Bickenbach y Chimba Chica, sumando 21 predios que no deben ser modificadas, ampliadas ni reducidas.
En la segunda categoría se admiten algunas modificaciones no estructurales, mientras en la tercera y cuarta categorías se aceptan los cambios de infraestructura hasta posibles demoliciones según una valoración del predio. Las últimas tres categorías suman 200 edificaciones que podrían sufrir algún tipo de cambio.
“Cuando se presentó la nueva catalogación, se hicieron observaciones, ya que existían numerosos hechos arquitectónicos que no estaban incluidos”, expresó el presidente del Colegio de Arquitectos, Rafael Sainz, Asimismo, señaló que el continuo crecimiento de edificios comerciales causaron la fragmentación de la arquitectura del centro histórico.
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Fragmentación de espacios
“Ha habido una sucesión de normativas, donde no se ha tenido el cuidado riguroso de proteger el centro histórico de la ciudad de Cochabamba, permitiendo la acelerada desfiguración en el plano horizontal con las rasantes y el plano vertical con las alturas. Esta situación ha alterado irreversiblemente el patrimonio arquitectónico y urbano”, aseguró la arquitecta patrimonial, Patricia Dueri.
Expertos en el área, lamentan la transformación y desintegración que sufre la arquitectura del centro histórico. La situación se atribuye a la falta de normativas claras como ser políticas departamentales de conservación, impuestos excesivos para la refacción de edificaciones antiguas, falta de conciencia patrimonial y evaluación de predios como espacios de valor arquitectónico.
“Algunos ven como una piedra en el camino tener una edificación antigua y no como una ventaja, por todos los impuestos que incluye refaccionarla”, comentó Sainz. Hasta la fecha, se reportó casos en los que los propietarios de predios del centro histórico descuidaron a propósito sus viviendas para que su refacción o arreglo sea casi imposible y así demolerlas para dar lugar a nuevas obras.
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SANCIONES
El reglamento sanciona las demoliciones sin autorización municipal con una multa de 20 mil bolivianos. En caso de darse una demolición fuera de norma, los propietarios están obligados a reconstruir el predio afectado hasta la primera crujía y detrás de ella se permite la construcción de obras nuevas.
La multa resulta mínima frente a proyectos de construcción que superan los 100 mil dólares, por tanto, muchos propietarios realizan los derribos tomando en cuenta que tendrán una mayor ganancia con las nuevas obras. De los 400 predios del centro histórico de Cochabamba, 13 son públicos y 268 privados. Esta situación aumenta el riesgo de la desconfiguración y pérdida de la tradición arquitectónica de la ciudad.
PÉRDIDA DE HISTORIA
La pérdida de la tradición arquitectónica conlleva el desvanecimiento de estilos arquitectónicos que definieron una época o periodo. “Después de demoler casi toda la arquitectura colonial, ahora se está procediendo a demoler la arquitectura republicana. Si seguimos en este proceso, Cochabamba habrá perdido toda la arquitectura del pasado histórico que perteneció a la colonial y al siglo XIX y principios del siglo XX”, aseguró la arquitecta patrimonial, Patricia Dueri. Por otro lado, se habla de la degeneración de identidades. “Estamos matando lo que somos, esta es nuestra identidad y nuestra historia. No podemos avergonzarnos por ella, cada quien hace su identidad y en Cochabamba es tiempo de que nos digamos qué queremos ser”, concluyó el arquitecto Rafael Sainz.
NUEVOS ESFUERZOS
El Concejo Municipal anunció una nueva resolución que promueva el cumplimento de las políticas de conservación y preservación de las casas comunales del centro histórico de Cochabamba. “Existe mucha viveza criolla de propietarios que hacen sus remodelaciones dejando sólo la fachada y adentro están remodelando sin ningún control para conseguir mayores ingresos. Vamos a exigir que la normativa se cumpla, ya se ha pasado un comunicado”, expresó el concejal Carlos Coca.
De los más de 400 predios del centro histórico de Cochabamba, sólo 17 obtuvieron declaratoria patrimonial, impidiendo medidas de preservación o rescate en las restantes. Por otro lado, 132 edificaciones se encuentran en buen estado, 138 en estado regular y 34 en mal estado.
























