Los perros de la calle
Así como hay personas abandonadas que viven de la limosna y se guarecen en cualquier lugar y no hay institución estatal ni paraestatal que se ocupe de su existencia, también vemos animales, generalmente domésticos, que viven en las calles sin dueño y sin quien los proteja.
La gran mayoría de las ciudades de Bolivia están plagadas de animales domésticos abandonados, especialmente perros y gatos. Pocos son los que, cuando un cachorrito se extravía, lo buscan. Por lo general, quienes los crían los abandonan a su suerte una vez que dejan de ser cachorros y es cuando más cuidados necesitan. Una familia que adopta un cachorro, de cualquier especie doméstica, debe asumir que se hace responsable de su seguridad, cobijo, alimentación, asistencia veterinaria, de asearlo cuando sea necesario, recortarlo si son animales de pelo largo, pero especialmente prodigarles cariño y un espacio suficiente para que se muevan y hagan sus necesidades fisiológicas.
Muchos dueños de animales domésticos, cuando no tienen el suficiente espacio para criarlos, temprano por las mañanas los sacan a las calles. No entienden que la calle no es su baño ni su basurero para que estas pobres criaturas salgan a ensuciarlas con sus orines y sus excrementos. Tampoco se ocupan de limpiar su acera o la acera de otros propietarios, dejándolas sucias por lo que peatones y niños pueden contaminarse al trajinar por estas vías.
Los perros y todo animal de la calle son un peligro para su propia seguridad y la de niños, jóvenes y adultos, puesto que en la calle, si no están vacunados, pueden contraer enfermedades que son un peligro para la sociedad, como la rabia canina, que son transmisibles a los humanos y a otros animales domésticos.
Para evitar males mayores, es necesario educar a niños y adultos, en sentido de que cuando una familia se hace cargo de un perrito, o cualquier otro animal doméstico, asume una gran responsabilidad. No es para dejarlos en la calle cuando crecen o cuando ensucian el poco espacio que tienen.
La educación familiar y escolar es importante en la niñez. Si el niño ve que sus padres adoptan un cachorro y cuando crece e incomoda a la familia lo arrojan a la calle, este será el comportamiento futuro de este niño. La educación en las escuelas, por la prensa, la radio y la TV, son formas que deberían adoptar, todos aquellos que se conduelen por la situación de los animales domésticos que viven en la calle.
Columnas de JORGE RODRÍGUEZ FLORES




















