Equipos, de la cancha a las prácticas virtuales
La Covid-19 ha cambiado la forma de vida de las personas y sus actividades sociales de rutina, entre ellas el deporte. Y es que desde el primer caso registrado en el país, en marzo, muchas disciplinas deportivas se refugiaron en lugares cerrados y libres de contagio. El fútbol es el mejor ejemplo, con el cambio de las canchas por el hogar.
Los tres clubes cochabambinos han asumido la misma decisión que el resto de los planteles de la División Profesional: trabajar en casa y aprovechando la tecnología para no perder el ritmo físico, aunque las prácticas en el hogar no se asemejen a las del campo de juego.
Wilstermann fue el primer plantel en dejar de entrenar en el campo de juego, Aurora entrenó un par de veces antes de que decida ingresar en cuarentena y Municipal Vinto Palmaflor fue el último en practicar en un campo de juego, aunque fue el primero en decidir practicar a distancia.
Los tres elencos trabajan desde sus hogares y a la espera de que la pandemia sea controlada y el deporte regrese a los escenarios deportivos. La realidad y las previsiones parecen decir otra cosa sobre el devenir de la actividad muscular, empero las decisiones sobre postergaciones o finalizaciones se dejarán esperar un tiempo más.
El perjuicio económico es bastante grande para los tres créditos del balompié valluno en la División Profesional. Llevan casi cinco fechas sin jugar y entre tres y cuatro partidos sin poder generar ingresos por recaudación.
Mientras en el Aviador los jugadores entrenan desde sus lugares de origen (algunos en Bolivia y otros en el extranjero), en el Equipo del Pueblo y Las Fieras de Palmaflor su plantel permanece en la ciudad o quizás en algunos distritos, pero todos trabajando.




















