La marea roja inunda Cochabamba
La hinchada de Wilstermann recibió a los integrantes del equipo como héroes tras la clasificación a cuartos de final de la Copa Libertadores, luego de eliminar al Atlético Mineiro. Pero no todo fue fiesta ayer en el aeropuerto Jorge Wilstermann, puesto que se vivió varios minutos de incertidumbre porque nadie sabía si la nave que transportaba al cuadro aviador iba a aterrizar en el aeropuerto Jorge Wilstermann o en la pista de Oruro.
De hecho, el vuelo de Wilstermann sufrió un retraso de casi media hora en su salida de Santa Cruz a Cochabamba. Pero cuando la hinchada preparaba una gran fiesta en el aeropuerto Jorge Wilstermann, justo antes de la hora prevista para la llegada del plantel, se registraron fuertes vientos que llegaron a tener una velocidad de 14 kilómetros por hora, motivo por el que el avión no podía aterrizar. Fue en ese momento que se generó el trascendido, porque la nave tuvo que dar vueltas sobre el aeropuerto cochabambino, y parecía que tomaba la ruta hacia a Oruro.
Pero casi media hora después de la hora prevista para su aterrizaje, los vientos se disiparon y el avión llegó a tierra sin mayor novedad.
Inicio de la fiesta
Las puertas de salida del aeropuerto Jorge Wilstermann no abastecieron para la cantidad de hinchas que llegaron al lugar para recibir a sus ídolos. No hubo espacio ni para el trabajo de la prensa, que sufrió los empujones de la fanaticada que luchaba por sacarse una foto, o tan sólo dar la mano a los jugadores.
El equipo tuvo que ser resguardado por un grupo de efectivos militares, que abrieron un pasillo entre la hinchada para la salida del equipo aviador al bus que preparó la Alcaldía de Cercado. Fue en este vehículo en el que hicieron el recorrido por la ciudad, en medio de una caravana, y fueron llevados a la Plaza de las Banderas, donde otro centenar de hinchas los esperaban.
Los futbolistas aseguraron sentirse muy felices por el cariño que la hinchada les demostró, no sólo en su llegada, sino en todas las paradas que tuvieron desde Belo Horizonte, porque la parcialidad roja que está en Santa Cruz, también los recibió.
Los hinchas aprovecharon para sacarse fotos con sus ídolos, lograr autógrafos en casacas o pósters.
Durante el acto no estuvo presente el alcalde de Cercado, José María Leyes.
Los que hablaron fueron el técnico Roberto Mosquera, Edward Zenteno y el más solicitado y requerido por la hinchada, el golero Raúl Olivares.
DATOS
Minutos de incertidumbre. Los fuertes vientos que se registraron ayer en la Llajta generaron rumores de que el avión que transportaba al equipo se había ido a Oruro.
Sin autoridades. La Alcaldía armó una tarima en la Plaza de la Banderas, en el paseo de El Prado cochabambino, para recibir a Wilstermann, pero no estuvo la principal autoridad edil.
Premio al equipo. Aunque en Wilstermann los premios siempre se manejan muy herméticamente, ayer trascendió que el 20% del premio por avanzar ($us 950.000) será para el equipo.
OPINIONES
Roberto Mosquera. Técnico de Wilstermann
Ustedes vieron cómo Wilstermann jugó con un equipo que vale 70 millones de dólares, eso quiere decir que el dinero no todo lo puede en la vida. Con perseverancia, con lucha y disciplina se puede ganar. Así como el equipo peleó, no hay forma de que ustedes se hagan los distraídos con su responsabilidad, tienen que ser los mejores estudiantes, los mejores trabajadores, poner el corazón en cada cosa que hagan
Edward Zenteno. Defensor de Wilstermann
Agradecido a la hinchada por el recibimiento que nos dan. Hemos demostrado que el fútbol se juega con hombres, no con nombres, eliminamos a un equipo que vale 70 millones de dólares
Raúl Olivares. Arquero de Wilstermann
Esto se lo debemos a Dios todo poderoso, a todos ustedes, porque en cada jugada sentí el apoyo de ustedes. Nosotros estamos para grandes cosas y vamos a seguir sorprendiendo
Fernando Saucedo. Volante de Wilstermann
Emociona. Tras el partido se me caían las lágrimas, porque pocas veces se puede vivir este tipo de alegrías. Ahora viene River, un rival espectacular, imagínense cuando los pasemos
Juan Pablo Aponte. Defensor de Wilstermann
Es una alegría inexplicable, sobre todo viendo a esta hinchada, sólo nos queda festejar esta alegría y pensar en el siguiente rival. Iremos paso a paso, primero viene Bolívar, luego veremos a River



























