Taborga, la dedicación y el esmero en busca de conquistar sus sueños
A días de cumplir 16 años, el joven futbolista cochabambino Juan Salvador Taborga Ocampo (15) sabe que los sueños se persiguen con determinación, voluntad y sacrificio. Con mucho esmero y resignando muchas cosas, el jugador es parte del proyecto Bolivia 2022 en Santa Cruz, lo que significa un paso crucial en su carrera.
“A los niños que están empezando, que entrenen a doble turno si es posible, que se dediquen, que no hay que buscarle excusas de que no hay tiempo. Siempre hay tiempo, cuando vayan a un entrenamiento, háganlo con todo al 110%.
En todos los partidos deben lucirse”, sostuvo Salvador, quien poco a poco va forjando una carrera en base a muchos sacrificios, esfuerzo y disciplina.
Con un apellido que es sinónimo de fútbol, aunque ante las constantes confusiones y dudas aclaró que no es pariente del exfutbolista Gastón Taborga, Salvador construye poco a poco su trayectoria.
Impulsado por su madre para ser futbolista, se formó en Enrique Happ y luego pasó por Wilstermann y defendió otras camisetas como Real Cochabamba y Pelota de Trapo. Esto fue antes de marcharse a Santa Cruz, donde vive en el Centro de Alto Rendimiento del proyecto Bolivia 2022.
“El proyecto Bolivia 2022 es en Santa Cruz y debo estar allá. Llegué gracias a un campeonato que hubo en Cochabamba de Conmebol (Ligas de Desarrollo), en la categoría sub-13. Jugamos el torneo, llegamos a la final contra Tahuichi, pero perdimos. Yo salí mejor jugador del campeonato, me vieron del proyecto Bolivia 2022 y me fui”, contó.
En Santa Cruz, tuvo muchos cambios personales no solo en el aspecto físico, sino también en el pensamiento. Pese a estar solo y lejos de la familia y su círculo social, aseguró que es un sacrificio el que debe realizar para crecer.
Asimismo, sabe que esta oportunidad es única y que es la llave al éxito. Por ello, cumple con disciplina todas las disposiciones establecidas por sus entrenadores.
“Cuesta estar solo sin tu mamá, sin alguien que te apoye ahí donde estás. Cuesta dejar a tu familia atrás, pero es por el fútbol y salir adelante. Espero seguir en esto y cumplir mis sueños”, recalcó el futbolista.
En 2020 Salvador debía irse a Santa Cruz para comenzar en el proyecto, pero la pandemia cambió los planes.
En 2021 tuvo su revancha y se fue a cumplir con sus sueños, pese a que enfrentó diversas situaciones.
Al momento, gracias a su paso por Bolivia 2022 fue parte de las giras, una de las más significativas fue por Brasil y le supone uno de sus más grandes recuerdos.
“Recientemente fuimos a Brasil. Fuimos a Sao Paulo, hice dos goles, uno a Santos y otro a Corinthians. Es un orgullo para mí”, relató orgulloso el joven baluarte valluno.
Presente, futuro y metas
Su estadía en el proyecto Bolivia 2022 marca su momento en la carrera deportiva que va creciendo. Por ello, es fundamental todo lo que haga hacia el futuro y conquistar sus objetivos.
Desde Santa Cruz, ciudad que no le es nada nueva porque vivió desde meses de nacido hasta los nueve años, Salvador aseguró que en el grupo del proyecto Bolivia 2022 hay mucha camaradería.
“Me llevo muy bien con los compañeros, con los que vivimos nos llevamos como hermanos. Estamos en el Centro de Alto Rendimiento, donde ahí entrenamos, dormimos”, sostuvo Salvador.
El futbolista valluno tiene aspiraciones a futuro: dar el salto a jugar en el profesionalismo boliviano y mostrarse en Oriente Petrolero (club del cual es hincha confeso), jugar en Wilstermann o Palmaflor en Cochabamba, para luego dar el salto a Europa y ser seleccionado boliviano.





























