Orgullo Cochabambino: Litoral, el balón de los campeones del Sudamericano de 1963
Los balones Litoral de Jesús Quiroz Cárdenas nacieron un 23 de marzo de 1958 como un emprendimiento familiar y que se constituyó en un baluarte principal de la única consagración de la selección de Bolivia en un certamen de Conmebol: Sudamericano de 1963.
A tres años de la partida de Jesús Quiroz Cárdenas (+), hoy sus hijas han tomado la posta y el reposicionamiento de los balones Litoral, encaminado a reconquistar el mercado deportivo nacional e internacional.
“Por iniciativa propia, mi papá fue a visitar a la selección nacional y ofrecer los balones. Llevó dos balones que él mismo construyó con sus manos y solicitó que se hagan las pruebas. Él fue quien abrió las puertas a que Litoral tenga hoy por hoy el mercado que tiene”, comentó Wilma Quiroz Mercado, hija de Jesús Quiroz y una de las propietarias de la empresa familiar.
Luego de esa iniciativa personal, según recordó Wilma Quiroz, su papá conversó con Roberto Prada, presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), quien le comentó que ya habían contratado los servicios de los balones brasileños Balbo.
No obstante, Jesús Quiroz no se dio por vencido y su tenacidad propició que los esféricos fueran probados.
“No está de más, vaya usted a la Clínica Remedios, donde están concentrados los jugadores de la selección nacional y ahí le dirán si va o no va el balón”, le dijo Prada a Jesús Quiroz.
Ya en la concentración de la Verde, Quiroz se entrevistó con Sixto Oquendo, preparador físico del Equipo de Todos. El esférico fue sometido a pruebas de rebote, impacto contra paredes y sumergido en agua.
Una semana después, Jesús Quiroz se encontró con Oquendo en la tienda Mundo Deportivo, en la plaza 14 de Septiembre, donde le contó que sus balones habían sido aprobados para ser usados en el Sudamericano 1963. Ése fue el punto de partida y consolidación de Litoral.
“Mi papá estaba yendo a entregar balones a la tienda Mundo Deportivo y justo se encontró por casualidad con Sixto Oquendo y le dijo ‘Jesús, el ingeniero (Ricardo) Prada te está buscando para hacer el contrato’”, relató Wilma Quiroz sobre el trascendental momento, y que derivó en que Litoral se convirtiera en el balón oficial del Sudamericano.
El repentino cambio a balones Litoral fue la decisión más acertada de la FBF. Wilma Quiroz recordó que Oquendo le dijo a su papá que las características de la pelota Litoral permitieron al jugador boliviano ganar mayor resistencia física, ya que la exigencia de jugar con esa pelota era mayor que las que se usaban en otros países. Un punto a favor y ventaja para la Verde.
Pese al debut 4-4 contra Ecuador en La Paz, Bolivia fue superior a sus rivales y se impuso en el resto de sus presentaciones: 2-1 sobre Colombia, 3-2 contra Perú, 2-0 a Paraguay, 3-2 ante Argentina y el mencionado 5-4 con Brasil.
Sin pensarlo, Jesús Quiroz Cárdenas fue artífice de un balón que potenció al equipo boliviano y le permitió ser el vencedor de la cita sudamericana, tras una brillante consagración de la mano del estratega brasileño Danilo Alvim. Hasta hoy, este hito es uno de los logros más grandes del fútbol boliviano a nivel selección mayor.
APUNTE
Una historia de esfuerzo familiar
El 23 de marzo de 1958, con la idea de iniciar un emprendimiento familiar después de dejar su trabajo en el Lloyd Aéreo Boliviano (LAB), Jesús Quiroz Cárdenas decide crear los balones Litoral. La fecha y el nombre coinciden con el anhelo nacional: la demanda marítima.
Con una producción diaria de 22 balones y usando cuero legítimo (a diferencia de otros esféricos importados), Litoral se ha ganado un lugar en el mercado nacional deportivo, siendo que reciben pedidos de los nueve departamentos, además de Perú, Argentina y Estados Unidos.
Este emprendimiento comenzó con Jesús a la cabeza y la colaboración de Josefa Mercado Ayala, viuda de Quiroz, con equipos de fabricación propia y patentados por su creador. Casi de la misma manera, creó el club de fútbol Litoral de Quillacollo y fue dirigente deportivo.
Luego del deceso de su fundador e ideólogo, los siete hijos están a cargo de la empresa familiar: Alberto (reside en España), Ana, Lupe, Wilma, Gloria, Estela y Sara. Además, cuenta con dos operarios: Juan Alcócer y Zacarías Gutiérrez. Únicamente el costurado se realiza en el penal de San Sebastián.
Litoral, un libro y otros proyectos a futuro
A corto y mediano plazo, la reorganización de la empresa de balones Litoral maneja varios objetivos, entre ellos la publicación de un libro de la historia de su fundador, Jesús Quiroz Cárdenas y la empresa.
Según Wilma Quiroz, el objetivo es relatar todas las vivencias de su papá, quien empezó con la fábrica en el barrio Santo Domingo de Quillacollo, cerca al cerro de Cota, y durante un breve lapso de tiempo junto a su cuñado Juan Mercado.
“Estoy escribiendo un libro para que todos sepan quién fue Jesús Quiroz Cárdenas, creador de los balones Litoral”, enfatizó Wilma.
Además, las hermanas Quiroz Mercado no descartaron la posibilidad de abrir un museo en el que puedan exhibir las máquinas que creó su papá para tesar el cuero, la perforadora y la cortadora, modernas para su época.
Balones que luchan contra el contrabando
A 60 años de su creación, Litoral ha tenido que soportar diferentes situaciones de las que salió victorioso.
La competencia de otras marcas (a veces desleal) y el contrabando de balones chinos han tratado de desestabilizar a esta fábrica quillacolleña, pero el empeño de Jesús Quiroz y ahora de sus hijos ha permitido que Litoral siga adelante e incluso se acomode a la actualidad.
Si bien ha pasado por estas etapas, lo que nunca dejará de ser es fiel a su estilo: esféricos de cuero legítimo, pero con estándares actuales y cánones reglamentarios.
El procedimiento de elaboración de los balones Litoral tiene nueve etapas: lavado del cuero (adquirido de la curtiembre Tommy), tesado, planchado, corte, forrado, serigrafiado, perforado, costurado, horneado y control de calidad.