Planes, programas y proyectos para la laguna Alalay
Nuestra laguna Alalay languidece con varios problemas pendientes hasta la fecha. En busca de solucionar todos estos problemas se creó la Ley 3745 que ordena la recuperación de la laguna Alalay a partir de un plan a largo plazo. Y es en cumplimiento a esta ley que el Comité de Recuperación Mejoramiento y Preservación de la Laguna Alalay (Crempla) elabora el mencionado plan, que como es lógico contiene varios programas y estos están conformados por uno o dos subprogramas, que a su vez contienen proyectos específicos destinados a abordar y resolver cada uno de los aspectos que hacen a la problemática de la laguna Alalay. Está claro que esta es la forma de afrontar técnicamente un problema complejo.
Pero ocurre un hecho de lo más saleroso en Cochabamba. Y es que, aunque usted no lo crea existen por lo menos cuatro planes en vigencia para la Laguna Alalay. Veamos cuales son:
Primer plan: creado por el Crempla y conocido como Plan Integral es completo, muy amplio y aborda todos los aspectos inherentes a los problemas de la laguna. Este plan cuenta con programas, subprogramas, etc, pero tiene un gran defecto, tal parece que nadie cumple o trabaja siguiendo este plan integral, tanto así que no se reportaron grandes avances en su aplicación.
Segundo plan: El Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba promovió la aprobación de un denominado Plan de Emergencia durante el desastre ambiental que sufrió la laguna Alalay con la muerte masiva de peces y aves. Este plan no resolvió ninguno de los problemas originados en la emergencia ambiental, (eso está claro porque después de más de un año de la emergencia la laguna Alalay está igual o peor que entonces), porque este “plan” era simplemente una lista de compras y lista de actividades destinadas a simular ante la prensa que el municipio realizaba actividades pretendiendo recuperar la laguna. Tan mal fue diseñado este pseudo plan que las condiciones encontradas durante la emergencia continúan presentes hoy en día. Y un detalle adicional es que ni siquiera se llegaron a cumplir todas las actividades contempladas en ese triste, costoso, ineficiente e inconcluso plan.
Tercer plan: Actualmente, está en vigencia el “Plan de Contingencia” promovido también por el Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba, dicho plan seguramente contendrá programas y proyectos.
Cuarto plan: El Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba a fines del año 2016 lanzó una convocatoria pública para que una empresa se adjudique la recuperación de la laguna. El Documento Base de Contratación (DBC), publicado el 18 de noviembre pasado, establece que la empresa que se adjudique el trabajo deberá elaborar un “plan de manejo y gestión integral” para la preservación, recuperación y mejoramiento de la laguna Alalay (Los Tiempos 28/11/2016). El presente año se entregan los resultados de esta consultoría, en lo que se constituiría el cuarto plan para la laguna Alalay.
La Contraloría General del Estado tiene conocimiento de los cuatro planes y recibe informes semestrales que se refieren a estas iniciativas.
Está claro que si optáramos por la seriedad técnica, científica y objetiva podemos establecer claramente que para el problema de la laguna Alalay no debe existir más de un plan. En otras palabras, no podemos tener “un plan dentro de otro plan” o tener 2, 3 o 4 planes funcionando al mismo tiempo. Cualquier profesional con básicos conocimientos de planificación lo sabe, porque esas son las cosas que a uno le enseñan en la universidad.
Mientras, las instituciones miembros del Crempla y el Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba no logran tener una visión clara de lo que significa planificar y proyectar.
Por lo tanto, es importante que el Gobierno Autónomo Municipal de Cochabamba a partir de sus técnicos entienda con claridad la diferencia entre planes, programas y proyectos. Y que les quede claro la incongruencia técnica de tener cuatro planes supuestamente funcionando al unísono. La existencia de varios planes y al mismo tiempo no tener ningún plan es una de las razones por las que la laguna Alalay no presenta avances en su recuperación.
El autor es magíster en Ciencias Ambientales.
Columnas de ERIC MARTINEZ COSTAS


















