Arce-Choquehuanca van primeros; Mesa está segundo y Áñez, tercera
La Paz
El binomio masista de Luis Arce Catacora y David Choquehuanca está en el primer lugar de las preferencias para las elecciones del 3 de mayo de 2020, seguido por Carlos Mesa y Gustavo Pedraza, de Comunidad Ciudadana, y por la presidenta Jeanine Áñez y Samuel Doria Medina, de la alianza Juntos, refleja la encuesta de Mercados y Muestras para Los Tiempos.
El estudio revela que el 32% de los encuestados indicó que votaría por la dupla Arce-Choquehuanca y que el 23% lo haría por Mesa y Pedraza. Muy cerca, con un 22%, se ubican Áñez y Doria Medina y seis puntos más abajo (15%) los excívicos Luis Fernando Camacho y Marco Pumari, de Creemos.
Estos resultados reflejan dos asuntos: un voto cautivo y duro del MAS, que se mantiene pese a lo sucedido en octubre y que no depende de quién figure como candidato en la papeleta, y que todo apunta a que habrá una segunda vuelta entre la dupla masista y el binomio de Comunidad Ciudadana o de Juntos.
En quinta posición se encuentra, con 6%, el binomio de Frente Por la Victoria (FPV)) de Chi Hyun Chung y Jessmy Barrientos (quien este jueves fue inhabilitada por el Tribunal Supremo Electoral) y en séptimo lugar están el expresidente Jorge Quiroga y Tomasa Yarhui de la Alianza Libre 21, con 2%. Al último, con 1%, se ubican Feliciano Mamani y Ruth Nina, de Pan-Bol. Hay un 16% de personas que se muestra indecisa, no sabe o no responde.
La encuesta se realizó entre el 14 y el 17 de febrero, a nivel nacional urbano y rural (nueve capitales de departamento más El Alto y 38 poblaciones del área provincial) a 1.070 personas mayores de 18 años inscritas en el padrón electoral. Tiene un margen de error esperado de ± 3% y una confiabilidad de 95%.
Histórico
El estudio da cuenta también que Áñez es la candidata que más repunte tuvo en cuanto a la preferencia. En diciembre, un mes antes de oficializar su candidatura, la mandataria tenía el 11% y en enero de este año ya sumaba 14. Ahora llega al 21%.
El MAS también mantuvo una preferencia en alza, pese a que el binomio Arce-Choquehuanca fue proclamado recién el 8 de febrero. Ya en diciembre los candidatos aún desconocidos del partido de Evo Morales tenían el 27%, al mes siguiente 31 y ahora, 32%.
Carlos Mesa tuvo una caída y luego un repunte. En diciembre contaba con el 24% de los votos, al mes siguiente descendió al 20% y ahora, 23%.
En cambio, Luis Fernando Camacho terminó el año con 15%, subió a 20% en enero y ahora bajó a 15%. Jorge Quiroga, quien se postuló el 9 de enero, también desciende: en diciembre estaba con el 2%, subió a 4% al mes siguiente y en febrero tiene 2%.
Chi es el candidato que no deja de caer. Si comenzó con un 9% de preferencia, en diciembre; luego pasó a un 7% y ahora, un 6%. En todo caso, pese a esto igual se mantiene en el quinto.
De los candidatos que se presentan en esta elección, sólo la dupla de Comunidad Ciudadana ya se presentó en los fallidos comicios de octubre del año pasado. Chi también candidateó, pero acompañado de Benigna Acne Vargas y Nina se presentó como postulante a la presidencia junto a Leopoldo Chui.
En cuanto al MAS, el binomio estuvo en vilo hasta el último momento por la posibilidad que el Tribunal Supremo Electoral inhabilitara a Arce Catacora. Sin embargo, el jueves pasado el ente determinó que no había fundamento para prohibir candidatear al exministro de Economía y Finanzas.
En cuanto al MAS, el binomio estuvo en vilo hasta el último momento por la posibilidad que el Tribunal Supremo Electoral inhabilitara a Arce Catacora. Sin embargo, el jueves pasado el ente determinó que no había fundamento para prohibir candidatear al exministro de Economía y Finanzas.
FICHA TÉCNICA
Marco de muestreo: Se utilizó información del padrón electoral para elección de presidencial 2019. De acuerdo a este padrón el porcentaje de población de las ciudades capitales más la ciudad de El Alto es el 54% y de las provincias es el 46%.
La muestra: La encuesta se realizó a nivel nacional urbano y rural. La muestra total fue de 1.070, el tamaño se determinó de acuerdo al teorema de intervalos de confianza y tiene un margen de error esperado de ± 3% y una confiabilidad de 95%.
Lugares: La muestra se distribuyó en las 9 capitales de departamento más la ciudad de El Alto y 38 poblaciones del área provincial.
Sistema de muestro: Aleatorio simple, probabilístico, polietápico, estratificados y por cuotas.
trabajo de campo: Se realizó el viernes 14, sábado 15, domingo 16 y lunes 17 de febrero de 2020.
Público objetivo: Personas mayores de 18 años que radican en Bolivia, que están inscritas en el padrón electoral y que tienen intenciones de votar en las elecciones presidenciales de mayo. Fueron encuestadas en sus hogares.
ANÁLISIS
Déjà Vu
la expresión francesa déjà vu se emplea habitualmente para referir a la sensación de que ya habríamos vivido antes el momento actual. Esta es una sensación que, a medida que nos acercamos al 3 de mayo, define mejor la perspectiva electoral del país.
Las elecciones de mayo deberían representar para Bolivia la oportunidad de reconstruir su sistema electoral, después del fiasco de las elecciones de octubre del año pasado. Deberían ser una suerte de borrón y cuenta nueva en la historia institucional de la democracia boliviana, con actores renovados que compitan por el voto en igualdad de condiciones, y sin acusaciones que obscurezcan la legitimidad del proceso. Para las oposiciones al MAS, mayo también representa la oportunidad de derrotar a un gobierno que hacía uso y abuso de 14 años en el poder y del culto institucionalizado a la imagen de su líder.
Pero como va todo, mayo se parece cada vez más a octubre. La disputa por la presidencia sigue apuntando a una resolución histórica en segunda vuelta entre el candidato del MAS y Carlos Mesa. La intención de voto de Arce no es muy distinta a la que tenía Morales dos meses antes de las elecciones del año pasado, con la diferencia que la distancia del primero sobre el segundo es ahora más amplia, mientras que la que separa al segundo y al tercero es más corta. Y quien ocupa la presidencia, en lugar de ser garante de la imparcialidad y la transparencia del proceso electoral, es un actor más en la competencia, igual que en 2019.
Quizás la principal diferencia entre las elecciones de 2019 y de 2020 radica en la solvencia del Tribunal Electoral, cuyos miembros tienen credenciales sólidas, han dado indicios de actuar con apego a la ley y reciben mucha mayor confianza de la gente. Sin embargo, son varias las voces desde el lado que se siente perdedor que ya acusan al Tribunal de parcializado, cuestionando la integridad de todo el proceso.
En las elecciones de mayo está en juego más que la decisión de quien ocupará la presidencia del país por los próximos cinco años: lo que se juega es el futuro mismo de la democracia en Bolivia. Pero, igual que en octubre, parece que hoy hay muchos que no se enteran.