El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) advirtió sobre lluvias intensas, ráfagas de viento y un elevado riesgo de desbordes de ríos en cinco departamentos del país.
Los pobladores de Achira, en Samaipata, lo perdieron todo, sus casas están destruidas, no tienen ropa ni muebles ni alimento; dependen de la solidaridad de la población y del apoyo de sus autoridades.
Siete días después de la devastadora riada que arrasó comunidades enteras en Samaipata, la emergencia lejos de ceder se expande hacia Yapacaní, Apolo y Guayaramerín, donde las intensas lluvias han dejado caminos intransitables, familias aisladas y cientos de damnificados que luchan por recuperarse mientras la amenaza climática continúa.