En el marco de las operaciones destinadas a la defensa de los recursos naturales y proteger el ecosistema amazónico, la Armada Boliviana, en coordinación con la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) y el Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas del Estado, ejecutó operaciones militares contra la minería ilegal en proximidades de la boca del Río Quendeque y el Río Beni, cerca del Parque Nacional Madidi; como resultado de esta intervención, fueron inutilizados nueve campamentos mineros ilegales, los cuales contaban con áreas de habitaciones, cocinas, talleres de herramientas y espacios destinados a la concentración de maquinaria liviana, constituyéndose en centros logísticos para la explotación aurífera ilegal.