
RAÍCES Y ANTENAS
El coronavirus, la cuarentena y la crisis económica están empujando con más fuerza la transformación digital de personas, instituciones, gobiernos y empresas.
Transformación digital es el traslado, parcial y/o total, de las actividades de (personas/gobiernos) o cadenas de valor (empresas/instituciones) a alguna nube del Internet. Es decir, es el uso de plataformas, aplicativos, vídeo conferencias y otras tecnologías de la información que permiten producir valor en la economía virtual.
Para entender la pertinencia y el impacto de las nuevas medidas económicas adoptadas por el Gobierno y pensar en futuras acciones, es fundamental dar unos pasos atrás con el fin de entender la naturaleza y profundidad de la crisis económica que estamos viviendo. El Banco Mundial vaticina para Bolivia una caída del 3,4% del producto este año. La peor recesión de la economía boliviana desde mediados de los años 80.
Junto a la compleja crisis sanitaria y los profundos problemas económicos, se avecinan también dificultades sociales de envergadura. Es altamente probable que enfrentemos conflictos distributivos que pueden minar los precarios equilibrios políticos en Bolivia.
El sistema de salud público y privado en Bolivia es un desastre. En La Paz tenemos apenas 54 médicos intensivistas (deberíamos tener 600) y 87 unidades de terapia intensiva, UTI, (deberíamos tener 300). Buena parte de las clínicas privadas son hoteles donde te ponen suero. Ciertamente la realidad es similar en otras regiones del país.
La mayoría de los países del mundo está adoptando estrategias de cuarentenas y aislamiento social para combatir el avance del coronavirus. Como resultado, la economía mundial se está deteniendo.
Se vaticina una recesión económica similar a la crisis de los años 30 del siglo pasado. Es decir, máquinas, tierras y trabajadores parados. Decrecimiento de la economía mundial.
Se avecina una crisis económica de envergadura. Negros nubarrones cargados de rayos de inestabilidad se aproximan por el frente externo. El coronavirus detiene en seco la economía nacional y mundial.
La previsión: fuerte desaceleración de la economía boliviana e inclusive recesión. En la política interna nos encaminamos a un Gobierno débil que estará acosado por grupos corporativos con síndrome de abstinencia de rentas estatales.
El año 2006, los astros se alinearon para la economía boliviana.
El Gobierno de Morales se sacó dos loterías: El gordo de los precios de los recursos naturales y la rifa del perdonazo de la deuda externa.
En esa época, se incrementaron significativamente los precios del gas natural, los minerales y la soya. Y se redujo la deuda externa, del 64% del PIB en 2005, al 17% del producto. Asimismo, se inició un periodo de estabilidad social y política inédito.
En 2020, 14 años después, el ciclo se invierte y se crean las
Antes de la emergencia de China como potencia mundial y cuando se quería hablar del peso económico de un país a nivel global se decía: si a Estados Unidos le da un resfrío, al resto del mundo coge una pulmonía. Eso significaba que si la economía estadounidense entraba en una recesión, por ejemplo, sus socios comerciales comenzaban a tener graves dificultades financieras y económicas.
Domingo de Carnaval. Advertencia amigable. Este es un artículo que pretende ser sesudo. Entenderé perfectamente si usted no está en condiciones de continuar leyéndolo por razones carnavalescas. Si este fuera el caso, le sugiero sacar una fotografía al artículo con su celular o recortarlo de tal manera que, en el momento que las aguas pendencieras estén más bajas y los efluvios más reposados, usted pueda disfrutarlo.
Para los valientes que después de “…a la viborita chis chis...” aún están dispuestos a enfrentar una reflexión conceptual, ahí les va la dominguera.

