
ERRAR ES HUMANO
Recientemente American Airlines anunció que sus operaciones en Bolivia cerrarían definitivamente, y si bien la noticia puede resultar hasta ecológica, llama la atención que un país que recientemente fue reconocido por los World Travel Awards como Mejor destino emergente de Sudamérica (La Paz), Mejor destino verde de Sudamérica, Mejor atracción turística natural de Sudamérica (salar de Uyuni) y Mejor destino de viaje juvenil de Sudamérica no figure entre las prioridades de destinos de una aerolínea tan importante.
Tengo la dicha de ejercer la cátedra en una materia muy linda: ética. En una clase reciente conversábamos sobre lo que era considerado bueno y lo que era considerado malo, y mencioné también que la práctica continua de una conducta positiva lleva al sostenimiento de un valor, así como la tolerancia a lo negativo también promueve la continuidad de una falta.
Como suele suceder, de mis estudiantes salieron varios ejemplos de conductas consideradas buenas y malas, tristemente las malas eran más que las buenas.
El pasado día jueves, cuando llegué a mi domicilio, me encontré con que una camioneta de Emavra (placa 2733-ICK), estaba bloqueando el acceso a mi garaje; como es lógico, no pude ingresar, y cuando el conductor apareció fue él el que se molestó cuando yo le reclamé.
Basta caminar por las calles y avenidas de nuestra ciudad para notar que el caos comercial ha devorado la racionalidad y el sentido común.
Terminaba mi último artículo invitando a la población a que me envíe sus ideas para poder organizar una nota basada en sus respuestas a la pregunta: ¿qué haría usted si fuera alcalde? Muchos me escribieron, algunos en broma y varios otros muy en serio, unos con mucha experiencia y otros con crecida buena intención, a todos ellos: mil gracias por darme algo de su tiempo.
En esta nota, tomando en cuenta los indicadores planteados en mi artículo anterior, incluiré las ideas más relevantes que se presentaron.
La ética es la disciplina que estudia los principios relativos a la moral y es, sin duda, un elemento fundamental para la convivencia y confianza dentro de toda sociedad, pero ¿qué sucede cuando la ética falla de modo consecuente en una colectividad? La respuesta es lógica: la corrupción se impone en los distintos niveles de la organización social y la corroe desde adentro.
Mientras en Bolivia aún luchamos por lograr que el pasajero del micro no tire la basura por la ventanilla o que el dueño del perro recoja la porquería de su mascota, en otras latitudes se dan avances concretos y reales que son dignos de imitar.
La Comunidad Europea aprobó el pasado miércoles la directiva que prohíbe, a partir de 2021, la comercialización de productos de un solo uso. Estos dañinos plásticos y plastoformos, que cada minuto van a parar a los océanos y maltratan la naturaleza, ya no serán admitidos en el espacio común europeo.
El pasado 8 de marzo recordamos un nuevo Día Internacional de la Mujer. La actividad, como en otros años, llenó los grupos de WhatsApp de coloridos y floridos mensajes de felicitación en los que se exaltaba la noble labor de las sacrificadas damas, reiterando su valor en el proceso increíble de dar la vida y reconociendo su rol de pilares del hogar.
No comprendimos, por lo visto, el sentido de esta fecha.
Mientras las grandes ciudades debaten sobre cómo regular de modo efectivo los medios alternativos de circulación vehicular (sean estos bicicletas o patinetas eléctricas), nosotros no hemos podido hasta ahora efectivizar mejoras que resulten significativas en el transporte público nacional.

