
EL SATÉLITE DE LA LUNA
Ha sido un proceso largo y doloroso, pero al final floreció la Primavera Boliviana. Si el clima se mantiene templado y no regresan violentas tormentas invernales e infernales, Bolivia podrá vivir un período de reencuentro, reconciliación y reconstrucción que culminará en las próximas elecciones, libres de tramposos competidores.
Revisitando las cuatro semanas que duró el conflicto, me quedo con algunas flores que nos deja ese proceso.
Se sabe que la mejor medicina del mundo es la preventiva. Invertir en higiene y educación, cuidado de cuerpo y mente, buena alimentación y vida feliz, evita incurrir en gastos mayores para curar enfermedades que se manifiestan a veces muchos años después de incubarse.
La similitud se me ocurrió asistiendo al cabildo del Campo Ferial, mientras compartía con miles de jóvenes, pintados de tricolor, canciones, estribillos y sueños de liberación.
A mis nueve años, un 23 de octubre, a la muerte de Stalin, explotó en Budapest una revolución alentada por las tímidas reformas de Khrushchev. Esa insurrección fue reprimida violentamente por los tanques soviéticos con un saldo de 3.000 muertos y 200.000 exiliados, ante la indiferencia del mundo occidental. La represión ganó, pero Hungría ya no fue la misma.
Respetuosa del silencio electoral, esta columna se limita a una reflexión en torno a las características del voto que la población emitirá para elegir al próximo mandatario.
Conforme al art. 26 inciso II.2 de la CPE, el voto es “universal, directo, individual, secreto, libre y obligatorio”. Me limitaré a las características de secreto y libre.
Una llamada de mi hija, intrigada por la controversia en torno a los “secretos” de la base aérea norteamericana Área 51, me obligó a revisar la información actualizada en torno al gastado tema de los Ovnis.
Esa pregunta, que ha salido repetidamente de los labios de candidatos anticonstitucionales, ha resonado también en el exitoso seminario “Bolivia en el Sistema Internacional”, organizado esta semana por el Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad Católica Boliviana.
La fundación Milenio es un experimentado bioquímico que anualmente entrega el resultado, con base en “muestras” oficiales, de los análisis de la macroeconomía de Bolivia y lo enriquece con algunos comentarios para el médico a cargo a veces punzantes, otros –como este año– más cautos.
A mediados del siglo V de nuestra era apareció en las fronteras orientales del decadente imperio romano un “azote de Dios”, paradigma de la barbarie humana: Atila el huno, caudillo de unas tribus nómadas originarias de Asia Central, las cuales, desde la actual Hungría amenazaban a toda Europa.
Los conflictos por ríos y aguas internacionales siguen jugando un papel protagónico y avivando sentimientos encontrados en las relaciones internacionales con Chile. De hecho, sin necesidad de remover el doloroso tema del río Lauca, ni de referirse a la demanda en curso en la Corte de La Haya sobre las “aguas del Silala”, he conocido otra disputa que involucra a nuestro país sin que aparentemente el Gobierno esté enterado.
Agobiadas por la crisis que está sufriendo la mayor empresa pública del país y desorientadas ante el “cambio de época” del mercado regional del gas, las actuales autoridades han sacado del sombrero, adornado con su gastada retórica, el conejo de la “internacionalización” de YPFB.

