
EL SATÉLITE DE LA LUNA
La necesidad de captar inversiones ha llevado los estados a otorgar garantías sobre las mismas. Un tipo de garantía es aceptar el laudo de un tribunal arbitral internacional dependiente del Banco Mundial, que es el Ciadi. El Estado acepta más por necesidad que por convicción y la empresa lo hace para resguardar sus inversiones ante confiscaciones o nacionalizaciones arbitrarias. Bolivia se retiró del Ciadi el año 2010, desconfiando de la imparcialidad de ese tribunal.
Hace mucho he aprendido a adivinar el carácter del jefe de una oficina a partir del trato que se recibe de sus subalternos. Así como una secretaria descortés suele anunciar a un jefe gruñón y autoritario, en un asistente afable se refleja la simpatía de su director.
Por eso me atrevo a decir que el poder despótico es la primera causa de la “cultura del abuso” presente en nuestro medio, cual epidemia social. Permítanme acudir a ejemplos recientes para ilustrar mi afirmación.
Los XI Juegos Suramericanos aún no han empezado pero su Comité Organizador (Codesur) ya ha repartido millonarios premios a las empresas que han competido y ganado los jugosos contratos. Infelizmente, esa competencia se ha visto contaminada por la rerere-confirmada presencia del Presidente Evo en reuniones previas a las licitaciones, aspecto que, a decir de amigos juristas, viola normas legales y principios básicos de ética.
En la física atómica las antipartículas se caracterizan por tener algunas propiedades idénticas y otras opuestas a las respectivas partículas. Por ejemplo, el positrón es la antipartícula del electrón; tiene la misma masa y el mismo espín, pero carga positiva. Una característica importante de las antipartículas es que son incompatibles: cuando un positrón choca con un electrón ambos se aniquilan, transformando su masa en energía de radiación, según predijo Albert Einstein (E=mc2).
Concluyo la trilogía dedicada al programa del bioetanol, analizando aspectos relacionados con el medio ambiente. Normalmente se enfatizan tres ventajas “ecológicas”.
La razón principal del programa del bioetanol en Bolivia es económica y tiene oficialmente dos justificaciones, al margen del usual coqueteo político. La primera es el subsidio que el Estado otorga para importar gasolina y la segunda ensalza los beneficios multiplicadores de la expansión de cultivos de la caña de azúcar y de su industrialización en la economía y el empleo. Ambas justificaciones requieren un análisis minucioso.
La “era de los biocombustibles (BC)”, es el rimbombante nombre con que se ha bautizado al “adulto mayor” programa del bioetanol. En efecto, desde hace décadas varios países suelen mezclar combustibles fósiles (gasolina y diesel) con derivados de productos agrícolas ricos en almidón, azúcar o aceites. En la producción a gran escala del bioetanol se han destacado los EEUU, a partir del maíz, y Brasil, con la caña de azúcar.
Stephen Hawking fue uno de los grandes físicos teóricos del siglo XX, tal vez el más popular después de Albert Einstein.
Su popularidad se debió, además de su aporte a la Ciencia, a la enfermedad contra la cual luchó durante más de 50 años y a los libros de divulgación que escribió solo o en coautoría. También contribuyó a su fama la película “La teoría del todo” sobre su vida y algunas series televisivas que inspiró.
Durante la reciente Cumbre de la ALianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA), se asignaron los premios Oscál del cine bolivariano. En una sesión que empezó con retraso, debido a la confusión en la hora generada por el estreno de un curioso “reloj del sur”, cuyas manecillas giran en sentido “choquehuanca”, el Presidente del Jurado anunció los premiados en cada categoría.

