
PREVIERNES
Este código apunta hacia ese valioso norte de responsabilidad y respeto. Conviene conocerlo y apropiarlo entre usuarios de redes para que sepan cuáles son sus ciberprincipios, ciberderechos y ciberdeberes. Las TIC son potenciales herramientas de promoción de la democracia y la convivencia tolerante
Siempre hay algo nuevo y bueno que escuchar en la música boliviana. Esta vez el jazz dio un paso importante hacia formas populares de la cultura mestiza. Se creó una agrupación en la que la protagonista principal es una “chola valluna” que compone bellas canciones y canta con una voz excepcional. Es una muestra de que la interculturalidad se va reconfigurando bajo la influencia de las tendencias globales y de la emergencia de manifestaciones de origen indígena o mestizo que en el pasado eran excluidas de los espacios culturales del país.
No es novedad que todo régimen político requiere de la legitimidad otorgada por el apoyo de la sociedad. Tampoco es que el respaldo de la gente puede ser reforzado y hasta generado por los medios de comunicación masiva. Eso cuando los públicos no tienen más referenciales que los provenientes de los medios. Así funcionaron las dictaduras de los años 70. Controlaron los medios a través de cadenas radiales y televisivas. Ahora eso es imposible. La unidireccionalidad de los medios tradicionales ha sido destrozada por la red internet y sus múltiples redes sociales.
Se ha declarado la guerra contra las pandillas en el país. Diferentes acciones se desarrollan en contra de la delincuencia generada por grupos de jóvenes que ocupan las ciudades sin aparente perspectiva de futuro. Se supone apresuradamente que todos los conglomerados juveniles se convierten en pandillas y se afirma que éstas acaban en la delincuencia. El riesgo es el afinamiento de una estrategia de exclusión generacional que la sociedad adulta ha inventado el siglo XX y ahora se convierte en agresión violenta.
Uno de los problemas más serios y antiguos de Cochabamba es la escasez de agua. Pese a haber sido conocida como el jardín o el granero de Bolivia, nuestro Departamento ha visto cómo se han ido agudizando sus problemas de acceso y disfrute. Se ha llegado a extremos de contaminación y muerte de espacios importantes para la reproducción de vida natural. Hace falta de una buena relación de los humanos con la naturaleza y en particular con el agua.
La democracia no funciona sin participación ciudadana. La participación ideal no es posible sin información verificada o verídica. Lo que no es verdad es desinformación. Todos tenemos derecho a la información. La obligación de los medios es informar con veracidad. Los medios no debieran tener ningún poder sobre la información. Sólo la obligación de entregarla al público. Por eso es antiético pensar que son el “cuarto poder”. Las redes menos. En la inteligencia humana está el verdadero poder.
“La gente ve algo en las redes y cree a ciegas”. Es lo que piensan quienes atribuyen que lo ocurrido en las redes sociales es la causa de la derrota del SÍ en el referéndum del domingo. Eso supondría cierto grado de imbecilidad colectiva en los nuevos pro-sumidores digitales.

