
EN EL OJO DE LA TORMENTA
Muchos compatriotas se extrañan —otros se quejan— de los paros y de los cabildos cruceños, manifestando que Santa Cruz es obstinada y pretenciosa en sus demandas. No faltan quienes afirman que esta región lo quiere todo, que no es solidaria con la pobreza reinante en el país. Sin embargo, cada uno de aquellos que nos critican tienen a uno o más de sus familiares en esta tierra, porque aquí han encontrado trabajo y bienestar.
Ya lo he dicho alguna vez que me provoca malestar escribir todas las semanas sobre asuntos ingratos que tienen que ver con nuestra sórdida política, en vez de dedicarle tiempo a temas literarios, históricos, triunfos deportivos, musicales, éxitos económicos, como sucede en muchas otras naciones. Aunque debemos reconocer que ahora Sudamérica está ahogándose en farsas indigenistas, engañosos discursos esotéricos, reivindicaciones embusteras, paros, bloqueos sin sentido y desorden generalizado.
Cuando el ciudadano que conduce un vehículo se encuentre en la noche con una patrulla policial y se sienta seguro, en vez de apretar el acelerador y tratar de huir, se habrá dado un paso fundamental para el cambio de imagen de la Policía Boliviana. Ya no será necesario tanto relevo de jefes departamentales, ni tanto parloteo sobre la honorabilidad de los policías ni de su labor esencial en la sociedad.
El triunfo del piloto español de Fórmula 1 Carlos Saiz Jr., en el Gran Premio de Gran Bretaña en Silverstone, me ha provocado gratísimos recuerdos de mi entrañable amistad con su abuelo Antonio Sainz Revollo y su abuela Julita, durante las dos oportunidades en que me desempeñé como embajador en España y Antonio Sainz era nuestro cónsul general en Madrid.
Como perros rabiosos se han lanzado los masistas contra la ex presidente Jeanine Áñez para despedazarla y, luego de un juicio ilegal, con un tribunal ordinario de togados sacados de la manga, la señora Áñez, que goza de caso de Corte por la investidura que tuvo, ha sido sentenciada a diez años de cárcel, acusada de cuanta mentira existe, víctima de las peores calumnias, presunta protagonista de una historia llena de contradicciones, maldad y hasta de crímenes.

