Transformación: ¿Cómo seguirle el paso al mercado laboral?
Nuestra capacidad y aptitudes para aprender deben seguirle el paso a los rápidos avances de la tecnología que están transformando el mercado laboral.
¿Cómo pueden prepararse los jóvenes para competir con éxito en el futuro mercado del trabajo? ¿Cómo disminuir la brecha que existe entre las habilidades de los jóvenes y las demandas del mercado laboral? Preguntas como éstas guiaron la conversación en Facebook Live sobre la nueva publicación del BID “Aprender Mejor: políticas públicas para el desarrollo de habilidades”.
Competencias necesarias
Aquellas habilidades que sean complementarias a la automatización; es decir, las habilidades que difícilmente una computadora puede realizar (como ser creativo o tener la capacidad de resolver problemas abstractos) son las necesarias para afrontar los cambios del mercado laboral. Es indispensable estar preparados para manejar y complementar el uso de la tecnología. Por otro lado, las habilidades de relación interpersonal, estas habilidades, mejor conocidas como socioemocionales, tienen una gran demanda en el mercado laboral del futuro.
Las habilidades que difícilmente una computadora puede realizar son las necesarias para afrontar los cambios del mercado laboral.
Asimismo, el acercamiento entre los sectores privado y educativo se considera decisivo para cerrar la brecha de habilidades que existe entre lo enseñado en la educación en sus distintos niveles y lo demandado por el mercado laboral.
Los sistemas educativos han presentado dificultades para seguirle el paso a la rápida velocidad con la que cambian las necesidades del mercado laboral. Dada la velocidad en que evoluciona el mercado laboral, aliarse con las empresas para entrenar en aquello que demanda el empresario es clave. En ese sentido, existen experiencias interesantes, como los sistemas de formación dual, donde el sector privado está involucrado con el sector público –más allá del financiamiento–, diseñando y ejecutando el contenido de los programas. En la región, los sistemas de aprendices pueden ayudar a resolver el desempleo de muchas personas, especialmente los jóvenes, y promover mayor productividad en las empresas.
¿Miedo a la tecnología?
La tecnología no elimina completamente un empleo: elimina las tareas más rutinarias, permitiendo que las personas se desarrollen en otras actividades más creativas y, muchas veces, más divertidas. En este sentido, no todas son malas.
El impacto de la tecnología implica un cambio en la naturaleza en el empleo, lo que puede tener efectos positivos en el desarrollo laboral de las personas. Además, la tecnología permite recolectar datos para tomar decisiones informadas y basadas en evidencia, publica el BID.
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ALGUNAS CIFRAS
Combinación nociva
El estudio del BID “Empleos para crecer” calcula que un 64 por ciento de jóvenes de 15 a 29 años trabajan de manera informal. Es decir, trabajan sin protección contra riesgos laborales, sin ahorrar para la vejez, sin seguro social ni vacaciones, y en empresas poco productivas sin posibilidad de crecer.
Además de la alta informalidad, otro problema que se ha venido documentando es la alta inestabilidad del empleo. Se estima que uno de cada tres empleados no tendrá el mismo empleo en un año.




















