Bajo nivel de agua en La Angostura afecta a los restaurantes locales
El bajo nivel de agua de la represa de La Angostura, que actualmente está por debajo del nivel cero, provocó una disminución en la cantidad de turistas que visitan los restaurantes y centros de esparcimiento náutico, informaron los empresarios del sector consultados por este medio.
El agua que acumula la represa se utiliza para regar un promedio de 4.800 hectáreas de cultivos de hortalizas, maíz y alfalfa.
Asimismo, cuatro restaurantes aprovechan el acceso a la laguna para ofrecer sus servicios gastronómicos como un atractivo turístico, mientras que otros tres ubicados en la carretera complementan la oferta alimentaria de la región, según constató ayer este medio durante un recorrido por el lugar.
Por otro lado, 22 personas ofrecen paseos náuticos como parte del circuito de servicios turísticos instalado en el municipio de Arbieto.
En declaraciones pasadas, el gerente de la Mancomunidad del Valle Alto, Franolic Huanca, informó que el nivel del agua de la represa está por debajo del ataguía, que tiene una altura de 50 centímetros. “Por lo menos este mes teníamos que estar por encima de la ataguía, esta situación es preocupante”, precisó.
Al respecto, el administrador del restaurante Cabaña Las Gaviotas indicó que la afluencia de clientela disminuyó al mismo tiempo que la represa de La Angostura dejó de acumular un volumen considerable de agua por las escasas lluvias a partir de 2015.
“Estamos muy preocupados porque este panorama nos perjudica a todos los restaurantes. Tratamos de mejorar la atención para nuestros clientes y dar a conocer los atractivos. También mantenemos el mismo margen de precios para que no haya competencia desleal”, explicó Pablo Monasterio.
Según el empresario, hasta 2015 recibieron hasta 2.000 comensales en feriados de temporada alta, lapso comprendido desde finales de noviembre hasta inicios de febrero. Sin embargo, actualmente atienden 500 clientes en temporada alta y un promedio de 200 los fines de semana.
El panorama se repite en tres restaurantes ubicados a orillas de la laguna. En ese sentido, la propietaria de Lago de los Cisnes, María Buendía, calificó como “poco habitual” la escasez de comensales en un mediodía de sábado.
“Nos afecta mucho, hemos tenido que reducir personal, nosotros empleamos a bastantes personas que necesitan trabajar para pagar sus estudios, nos da pena hacerlo pero no tenemos alternativa”, argumentó.
Además, Buendía explicó que hasta 2016 su restaurante llenaba su capacidad de atención tres veces por día en los fines de semana. Actualmente, estimó que recibe entre tres y cuatro familias al día, con “suerte”.
Por otro lado, los responsables de los medianos y grandes restaurantes, ubicados sobre la carretera hacia el Valle Alto, reconocieron que percibieron un “bajón” en la cantidad de clientes, aunque no tuvieron un impacto negativo.
El propietario del restaurante Lago del Edén indicó que la fidelidad de sus clientes permitió no sentir consecuencias grandes en las ventas, aunque atribuyó la baja a una “sobreoferta” gastronómica en la región.
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2015
fue el último año que la represa acumuló
un nivel de agua adecuado para las actividades turísticas, consideraron los empresarios gastronómicos.
AFECTACIÓN
Náuticos golpeados desde el año 2017
El tesorero de la Asociación Náutica Angostura, Noé Torrico, informó que desde 2017 reciben menos turistas que demandan sus servicios por la escasa agua acumulada en la represa de La Angostura.
Hasta el 2016, atendían hasta 2.000 turistas que demandaban los servicios de paseos en lancha, bananas acuáticas, motos y yates deportivos. Desde el año pasado, la cifra cayó hasta los 700 servicios los fines de semana.
“Tenemos que seguir adelante, no queda de otra, hay alzas y bajas. Para mejorar tratamos de innovar para sacar provecho y atraer más turistas”, sostuvo Torrico.
Actualmente, la asociación emplea a alrededor de 22 personas de la región.
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