Hace 50 años el mercado La Pampa fue un pantano
El mayor mercado de Cochabamba, La Pampa, fue en el pasado una laguna artificial y luego un pantano. Hoy el lugar es un sitio inconfundible por el intenso comercio que se desarrolla y la confluencia de múltiples fenómenos sociales como la migración y la pobreza. Un rasgo característico es el trajín de las carretillas que se abren paso en medio de la muchedumbre que acude por lo necesario para su mesa, por artículos de consumo tan básicos como jabones hasta lo último en tecnología.
En un principio fue una playa destinada a la venta de ganado que luego fue ocupada por vendedores informales. “Esto era una pampa donde no había nada, pero los comerciantes hemos cambiado la cara de la zona y le hemos dado vida”, dijo el dirigente de los comerciantes, Ronald Durán.
El popular mercado se fundó el 5 de noviembre de 1965 y actualmente cuenta con 8.000 comerciantes con puestos y 2.000 vendedores ambulantes, en la mayoría mujeres migrantes. Es el mercado más grande del departamento, porque está construido sobre cinco hectáreas, incluso muchas calles se han cerrado por el desborde del comercio.
El lugar es, además, una solución para el desempleo y la migración. El dirigente del mercado contó que la mayoría de los migrantes llega del occidente. Se estima que el mercado brinda trabajo a más de 2.000 personas como estibadores, ayudantes de cocina y otros oficios.
El mercado es uno de los más visitados por sus bajos precios y ofertas. “Se puede encontrar desde una aguja, ropa, verduras, hasta los últimos aparatos electrónicos”, afirmó. El día de feria, sábado, hay hasta 30.000 personas comprando, porque se mantienen prácticas como “rebaja” y “la yapa” o aumento.
Esta es la historia de Bautista Mollo (55), quien trabaja como estibador desde que llegó de Tapacarí, hace 30 años. Su jornada empieza temprano a las 4:00 y termina a las 19:00. Llega a ganar hasta 130 bolivianos, dependiendo de la “pega” que consiga. Traslada víveres, verduras, cajas y todo lo que le soliciten las “caseritas”.
“Cobramos desde 3 a 12 bolivianos depende. Antes, cuando recién llegué cargaba los bultos en la espalda; después, apareció la carretilla. En este trabajo hay que tener cuidado, porque hay mucha trancadera”, contó. Dijo que a su edad, lo único, que le duele es la rodilla por el peso que carga, pero aseguró que continuará trabajando en este oficio hasta que las fuerzas le acompañen.
El mercado no duerme, los comerciantes y estibadores trabajan las 24 horas del día, hay otro grupo de estibadores que trabaja desde las 22:00 hasta la 1:00, descargando mercadería, debido a que esa hora llegan camiones con productos. Por otro lado, después de la 1:00, llega una gran variedad de productos entre frutas, verduras y carne.
Otro sector intenso es el comedor, las cocineras comienzan a preparar sus alimentos desde las 4:00 y la actividad no disminuye hasta las 20:00. Pese al alza del costo de vida es posible hallar un almuerzo a 4 bolivianos, debido a que hay sectores que sólo pueden pagar un precio mínimo por la comida, como los albañiles, estibadores y universitarios. “Vienen toda clase de personas a comer a este lugar, nosotros cocinamos mejor que en las pensiones, compramos por mayor y usamos verduras frescas”, destacó.
CARACTERÍSTICAS Y DESARROLLO
RONALD DURÁN, DIRIGENTE LA PAMPA
“Se puede encontrar desde un alfiler”
La Pampa es un mercado a donde acude la población, porque puede encontrar desde un alfiler hasta artículos electrónicos a un precio accesible. Además, las frutas y verduras son frescas, porque son traídas cada día por los mayoristas. Pero, además, los comerciantes de frutas y verduras rematan sus productos en horas de la tarde para evitar que éste se dañe.
POLICARIO LLAVE, ESTIBADOR
“Trabajo desde las 22:00 hasta la 1:00”
Mi trabajo comienza desde las 22:00 horas hasta la 1:00, descargando mercadería para ingresarla a las tiendas o puestos venta, donde la mercadería entra sólo en carretilla porque los pasillos son muy angostos. Después de esa hora mi jornada es toda la mañana. Cuando terminan las clases salen muchos niños a trabajar y el número de carretillas aumenta.


























