César Terrazas: “El Cristo de la Concordia es un orgullo para mi profesión como escultor”
La imagen del enorme Cristo de la Concordia que se puede ver desde cualquier punto de la ciudad parecía una utopía hace 24 años, cuando nació la idea de construirlo.
Después de tanto tiempo, uno de sus creadores y escultores, César Terrazas, comparte su experiencia sobre esta obra que comenzó como un sueño y cuya fama ha transcendido las fronteras.
También habla de sus nuevos desafíos para consolidar el lugar como un atractivo turístico y realzar la imagen religiosa del Cristo de San Pedro.
El monumento del Cristo de la Concordia se construyó hace 24 años y la idea surgió con la llegada del papa Juan Pablo II a Cochabamba en 1987.
Los escultores cochabambinos Walter y César Terrazas fueron los que diseñaron la imagen del Cristo, que es considerada una de las 10 más grandes del mundo.
Mide 34,20 metros, sin considerar el pedestal que lo sostiene en lo alto del cerro de San Pedro, al este de la ciudad.
- ¿Qué lo motivó a aceptar el reto de construir la imagen del Cristo de la Concordia?
- Hubo diferentes criterios por la altura que pretendimos darle a la imagen del Cristo.
Quisimos superar la altura del Corcovado (una escultura en Brasil). En un video que nos pasaron indicaba que su altura era de 33 metros. Por eso, quisimos hacerlo más alto.
- ¿Cómo ha encontrado el estado del Cristo?
- El estado de la infraestructura no se ha movido ni un centímetro, es increíble. Lo que es urgente y necesario hacer es un nuevo pintado para hacer también el mantenimiento de las fisuras que hay como en cualquier estructura.
- ¿Recuerda cuándo fue el último mantenimiento que se hizo a la imagen?
- Sí, el último mantenimiento que se hizo fue cuando estuvo como prefecto Manfred Reyes Villa, hace como 13 años.
- ¿Cuánto fue el costo del Cristo de la Concordia?
- El Cristo se construyó con aportes de los cochabambinos. Tengo entendido que Coboce regaló casi 12 mil bolsas de cemento, sin tomar en cuenta las bolsas de yeso que me dieron para los moldes.
Una temporada no había plata para pagar a los obreros, pero apareció un bus con los trabajadores del sindicato de Manaco y dieron su donación que alcanzó para pagar dos semanas de trabajo a los obreros.
El empresario Max Fernández, de Quillacollo, también donó dinero para comprar fierros.
¿Cómo le gustaría que se vea el Cristo, después de los arreglos en la serranía?
Si la Alcaldía hace los arreglos como está proyectado en la maqueta, mejorará mucho la imagen del Cristo y será un verdadero atractivo para los turistas. Actualmente, no hay miradores, no hay buenos baños.
La cantidad de dinero que están invirtiendo da para hacer grandes obras en el lugar. Los de la Asociación del Cristo tienen mucho mérito en eso. El dato de cuánto ha costado el Cristo lo tienen archivado.
Uno de mis hermanos (Raúl) me dijo: A qué te estás metiendo, porque hacer un monumento de dos o tres metros no es complicado, pero hacer uno de 33 metros es utópico, ten mucho cuidado.
Mi otro hermano, Walter, llegó de Europa para que juntos lo hagamos. Le dije que lo hagamos en la feria y trasladamos los moldes hasta allá.
Llevar a la feria ha sido un punto clave para que la gente se encariñe con el proyecto. Lo que nosotros buscamos en la cabeza del monumento es que tenga una expresión tranquila y serena, sólo la nariz es más de dos metros.
Yo trabajaba en arcilla el contorno, sacaba los moldes y los llevaba allá (al cerro) para que los albañiles lo hagan.
El Cristo se ha convertido en el hito de Cochabamba.
Tengo un proyecto para colocar seis de las facetas más importantes de la vida de Jesús. Hace ocho años lo hablé con los de la asociación y les gustó la idea.
Ya tengo (diseñado) la llegada de los Reyes Magos, el nacimiento de Jesús en Belén de Judea, las conferencias que daba Cristo a sus 12 años, el bautizo que le hace a Juan el Bautista en el río Jordán, además de las Bodas de Caná cuando Jesucristo convirtió el agua en vino y el deceso en la Cruz del Calvario del Salvador.
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APUNTE
César Terrazas escultor desde niño
Uno de los escultores del Cristo, César Terrazas Pardo, nació en Cochabamba en 1932. Comenzó en la escultura desde niño, siguiendo los pasos de su papá, Prudencio Terrazas, y sus hermanos mayores, Walter y Raúl Terrazas Pardo.
Vivió desde 1950 hasta 1968 en Estados Unidos desde donde realizó exposiciones en New York, ParÍs (Francia), Madrid (España), Varsovia (Polonia), entre otros.

























