Las almas llegaron ayer, sus familiares vivos las recibieron
Manteniendo la tradición de Todos Santos, las familias de Cochabamba dieron ayer la bienvenida a las almas de sus seres queridos.
Con cariño prepararon los mast’akus, incluyendo las comidas favoritas, frutas, urpus, dulces y bebidas en homenaje a quienes ya no están presentes físicamente.
Según la creencia ancestral, estas almas regresan a sus antiguos hogares terrenales. Este ritual no sólo rinde homenaje a quienes partieron, sino que también representa una rica fusión de tradiciones indígenas y católicas, creando un sincretismo único que define la identidad cultural boliviana.
Todos Santos es una de las celebraciones más significativas en Bolivia, donde se honra a los difuntos mediante rituales que combinan elementos precolombinos con influencias católicas.
Esta festividad no sólo busca recordar a los fallecidos, sino también fortalecer los lazos familiares y comunitarios.
El antropólogo José Antonio Rocha Torrico señala que “los primeros días de noviembre están dedicados a la muerte; así se inicia el ciclo de la muerte con homenajes a los muertos mediante los mast’akus (armado de mesas).
























