Revelan una venganza tras el asesinato de reo investigado por muerte de juez
La defensa de Remberto López Herbas, investigado por el asesinato del juez Wilber Cruz Arancibia, reveló que el reo fue ejecutado ayer en la cárcel de Palmasola, en Santa Cruz, presuntamente en venganza por la muerte de una niña de 5 años en el trópico de Cochabamba, en 2023, que derivó en que los familiares de la víctima decidan “exterminar” a todo el clan López.
Según el abogado Hugo Iriarte, las muertes de los integrantes de la banda de Nabor López, hermano de Remberto, y la del propio juez Cruz están relacionadas con una venganza de las víctimas de la niña y grupos criminales del Chapare.
La banda de Nabor López fue captura en 2024 luego de una ola de secuestros y extorsiones en el municipio de Entre Ríos y otros municipios del trópico. La Policía halló en su poder armamento de guerra y teléfonos celulares con números de Colombia y Brasil.
Además, fueron vinculados con la agresión a la niña de cinco años. Poco después, fueron asesinados: Alfredo Rengifo, quien salió libre y fue acribillado en una calle. Posteriormente, Nabor López, considerado el líder de la banda, fue ejecutado en la cárcel de Chonchocoro. (Vea la infografía).
Para la defensa de López, este asesinato, al igual que los de Nabor y Alfredo, forman parte de una misma cadena que se habría originado tras la muerte de la niña en el Chapare. Según Iriarte, las personas que se presentaron como “víctimas” del caso de secuestro estarían relacionadas con otra red criminal interesada en eliminar a los López y descartó que se trate de un ajuste de cuentas del PCC.
Remberto López estaba detenido en el penal de San Pablo de Quillacollo, pero el 16 de noviembre fue enviado a Palmasola por el caso del juez.
El abogado vinculó el caso del juez Cruz y afirmó que la Fiscalía insistió en involucrar a Remberto pese a que, según él, el propio juez había intentado protegerlo al prohibir su traslado a un penal de máxima seguridad, donde iba a ser asesinado.
Sostiene que el movimiento forzado hacia Palmasola “marcó su destino”. Asimismo, denunció irregularidades en pruebas clave: el hijo del juez afirmó no haber visto quién dejó la nota en el vehículo y la pericia grafológica se hizo sobre un cuaderno manipulado por 36 internos.
De acuerdo con un reporte de Red Uno, familiares de Remberto López señalaron que el hombre vivía bajo amenazas desde hacía meses. Su suegro aseguró que el interno había identificado a quienes querían matarlo y que los riesgos provenían del Chapare. “Es mentira que dicen que es un ajuste de cuentas con el PCC. Lo han hecho matar los del Chapare. Él ya dio nombre: Tomás M. R., Héctor L. D. y Juan Carlos A. Desde marzo nos amenazan a nosotros también”, declaró.
El familiar afirmó que estas personas serían narcotraficantes que operan con violencia en la región. “Allá los matan. Y si te quejas, a tu familia los matan. Eso me dijo mi yerno”, dijo. Recordó además que López había sido trasladado desde el penal de San Pablo, en Quillacollo, hasta Palmasola, movimiento que él mismo consideraba parte de una persecución en su contra.
Entre lágrimas, la suegra de Remberto compartió el último y escalofriante mensaje que recibió del interno: “Me llamó y me dijo que me cuide, que esa gente sigue detrás de nosotros. Y que: “Pagaron 60 mil dólares para que me maten, pero, a ver qué pasa’, me dijo. Y lo han matado”.

























