Las autoridades de Brasil asestaron ayer su primer golpe contra la minería ilegal en tierras indígenas confiscando decenas de avionetas usadas por los buscadores de oro, acusados de causar la crisis humanitaria que afecta a los yanomamis.
El pueblo indígena mosetén del municipio de Palos Blancos, en el norte de La Paz, denunció que una empresa china está avasallando su territorio con actividad minera, por lo cual tuvo que reunirse de emergencia para analizar el tema, reportó radio Tropical para la Red Erbol.